La vecina de San Andrés de la Sierra, Mónica Silva, participó de la audiencia pública por el proyecto de modificación del Plan de Ordenamiento Urbano Territorial y expresó una serie de observaciones sobre la iniciativa, haciendo hincapié en la necesidad de compatibilizar el desarrollo con la preservación del patrimonio natural del distrito.
En el inicio de su exposición, Silva cuestionó el acceso a la documentación del expediente, señalando que, si bien el soporte papel estuvo disponible para consulta en el Palacio Municipal, la posibilidad de acceder a la información fue limitada debido a la extensión del expediente, de unas 180 páginas, y a la imposibilidad de obtener una copia física o digital.
Posteriormente analizó distintos fundamentos incluidos en el proyecto de ordenanza. En ese sentido, hizo referencia a los considerandos que destacan las características paisajísticas del denominado «Circuito Chico» y su aptitud para el desarrollo de viviendas de fin de semana. Frente a ello, planteó el interrogante de si ese tipo de urbanización podría afectar el principal patrimonio del distrito: su belleza natural.
También cuestionó otro de los fundamentos del proyecto, referido a la creación de condiciones técnico-legales para regular nuevas urbanizaciones. Según expresó, si actualmente muchas de las normas vigentes no se cumplen plenamente, resulta necesario preguntarse qué garantías existirán para que las nuevas disposiciones sean efectivamente controladas y aplicadas.
Silva aclaró que su postura no busca impedir el desarrollo ni desalentar nuevas inversiones o la llegada de vecinos, sino promover un crecimiento compatible con la identidad del territorio, respetando la capacidad de carga ambiental, las tradiciones y las características propias del distrito. En ese marco, sostuvo que quienes se incorporen a la comunidad deberían adaptarse a las particularidades del lugar y no modificarlo en función de modelos ajenos a su naturaleza.
Asimismo, remarcó que toda normativa de ordenamiento territorial debe contemplar mecanismos claros de aplicación, fiscalización y control, entendiendo que únicamente mediante un seguimiento permanente y transparente podrán cumplirse los objetivos previstos.
Como cierre de su intervención, la vecina señaló que, tras casi 27 años viviendo y trabajando en el distrito, su principal preocupación es que, en nombre del desarrollo económico y social, se terminen justificando decisiones que impliquen la pérdida de los valores naturales que distinguen a la región.





























































