En Corrientes, el domingo 16 por la noche, se produjo el vuelco fatal de un colectivo en el kilómetro 625 de RN 14, que dejó como saldo una persona muerta, 14 heridos graves y varios lesionados leves. Especialistas ponen bajo la lupa el mal estado de calzada. En Mendoza, en los últimos días, graves siniestros viales, atribuidos por expertos al mal estado de las rutas, dejaron varias víctimas fatales. En Santa Fe, a principios de agosto, sobre uno de los aliviadores de la Ruta 168 hacia Paraná, una conductora perdió el control del automóvil e impactó contra el guardarrail. En este tramo predominan los baches, grietas y juntas dañadas.
Estos son solo algunos hechos recientes que trascendieron en los medios, de graves siniestros viales que se producen a diario a lo largo y a lo ancho de nuestro país. Muchos de ellos involucran a camiones, factor clave en el comercio exterior de Argentina.
El mal estado de las rutas y de los caminos rurales, el colapso de las autopistas, y la carencia a de servicios de transporte eficientes, explican esta realidad.
Un informe reciente de la Federación de Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) destaca que más del 60% de las rutas nacionales está en estado regular o malo, con alta siniestralidad vial, algunas son: 33 (Buenos Aires-Santa Fe); 151 (Río Negro-La Pampa), 121, 120 y 119 (Corrientes), A015 y 136 (Entre Ríos), 5, 3 y 7, (Buenos Aires); 14 “la ruta del Mercosur” (Entre Ríos-Corrientes-Misiones); 12 (Buenos Aires-Misiones); 34 (Jujuy-Salta). El informe destaca el impacto humano de la siniestralidad vial, que tiene también un costo económico para el Estado, de más de 62 mil USD por víctima, y que representa al menos el 1.4% del PBI. **
En los últimos días se han adjudicado 3.900 kilómetros más de rutas con cobro de peaje en 11 provincias. Los concesionarios se harán cargo, por 20 años, del mantenimiento: cortar el pasto, mantener las banquinas, tapar baches, pintar las líneas demarcatorias. No se incluyen obras de ampliación: duplicación de calzada donde no la hay, terceros carriles, ni autovías prometidas desde hace demasiados años.
Si bien las fallas humanas resultan la principal causa de siniestros de tránsito, los caminos con baches, hundimientos, sin señalizar y con banquinas descalzadas promueven el “error humano”. Cuidar la vida en el tránsito es obligación del Estado, que debe implementar todas las medidas necesarias para el mejoramiento y mantenimiento de autopistas, rutas y caminos, en otras palabras, invertir en seguridad vial para dejar de dilapidar recursos en víctimas humanas y sobrecostos del transporte.
Fuentes: *La Nación, El Territorio de Misiones, El Sol de Mendoza, Infobae. ** FEDEPINA.



































































