Las facultades y casas de altos estudios de la Argentina comienzan este jueves la primera de dos jornadas de paro nacional convocadas por los gremios de docentes y no docentes. La medida de fuerza, que se extenderá hasta mañana viernes 28 de agosto, generará fuertes complicaciones en el dictado de clases presenciales y actividades académicas, incluyendo a Bahía Blanca por la adhesión confirmada de ADUNS.
A pesar de los acercamientos entre el Gobierno de Javier Milei y un sector universitario, el conflicto por la recomposición salarial y el presupuesto sigue abierto. Frente a esto, federaciones como la CONADU (CTA Autónoma), la CONADU Histórica, FEDUBA (UBA), FAGDUT, FEDUN y la Federación Nacional Nodocente (FATUN) ratificaron el cese total de tareas durante ambas jornadas.
El acompañamiento del personal no docente resulta determinante en la escala del reclamo, ya que compromete la apertura de las sedes universitarias y el funcionamiento de la administración general.
“Mientras Milei no cumpla la ley habrá plan de lucha y paro. Hasta que se cumpla la ley”, expresaron las entidades sindicales a través de un comunicado difundido en redes sociales para fundamentar el inicio del plan de lucha.
El reclamo de fondo enfatiza el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Pese a que existen resoluciones judiciales que ordenan su aplicación, las transferencias presupuestarias hacia las instituciones continúan frenadas, afectando los gastos operativos cotidianos, los sueldos y los programas de becas estudiantiles.
Los gremios advierten que los salarios perdieron cerca de un 30% de su poder de compra desde diciembre de 2023, estimando que se requiere una recomposición superior al 50% para compensar el impacto inflacionario. La mirada del sector estará puesta en la mesa paritaria prevista para el próximo martes 1° de septiembre.




































































