Cada 27 de mayo se celebra en la Argentina el Día del Ingeniero Electricista, una efeméride que rinde homenaje al nacimiento de Jorge Newbery, pionero indiscutido de la aviación nacional, pero también uno de los primeros y más brillantes ingenieros electricistas que tuvo nuestro país.
Graduado con honores en la Universidad de Cornell (Estados Unidos) y discípulo de Nikola Tesla, Newbery regresó a la Argentina a fines del siglo XIX para transformar su infraestructura. Ocupó el cargo de Director General de Instalaciones Eléctricas, Mecánicas y Alumbrado de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, desde donde planificó la iluminación pública moderna y el control de la red de tranvías, claves para el crecimiento de la Capital.
El rol estratégico en la matriz actual
Hoy, la ingeniería electricista enfrenta desafíos globales que Newbery apenas llegó a vislumbrar: la transición hacia energías renovables, la digitalización de las redes eléctricas (smart grids), el desarrollo de la movilidad sustentable y la eficiencia energética en un contexto de cambio climático.
Lejos de ser una disciplina estática, la ingeniería eléctrica es el motor invisible que sostiene la industria, la conectividad y la vida cotidiana de las personas. Los profesionales actuales combinan el legado técnico e innovador de los pioneros con el compromiso social de garantizar un suministro seguro, limpio y equitable.
En este día, se reconoce el trabajo de todos los ingenieros e ingenieras electricistas que, con la misma vocación de servicio y excelencia de Jorge Newbery, transforman la energía en desarrollo para nuestro país.

































































