Durante la audiencia pública por el proyecto de modificación del Plan de Ordenamiento Urbano Territorial, la asistente técnica de Obras Públicas e ingeniera Agustina Peruzzi respondió a las consultas planteadas por concejales y vecinos sobre la disponibilidad del recurso hídrico, el tratamiento de efluentes y los permisos necesarios para el futuro desarrollo urbanístico.
La profesional explicó que los informes preliminares emitidos por la Autoridad del Agua (ADA) caracterizan la cuenca y asignan distintos indicadores técnicos, pero aclaró que esos estudios no analizan en profundidad cada proyecto particular, ya que la metodología provincial fue modificada.
En ese sentido, indicó que actualmente la ordenanza puede ser sancionada y posteriormente convalidada, mientras que la etapa de evaluación técnica específica se realiza cuando el desarrollador presenta el proyecto de infraestructura.
Peruzzi precisó que será el desarrollador del emprendimiento, y no el Municipio, quien deberá gestionar ante la Autoridad del Agua los certificados de prefactibilidad vinculados a la explotación del recurso hídrico, el tratamiento de los efluentes cloacales y los desagües pluviales.
Según explicó, la obtención de esos permisos requiere la presentación de una importante cantidad de documentación técnica y estudios específicos. Entre ellos, deberán incluirse análisis sobre la disponibilidad del agua subterránea, la profundidad de las napas, el consumo previsto y la solución propuesta para el tratamiento de los efluentes.
La ingeniera recordó que, años atrás, esos certificados eran exigidos antes de la sanción de la ordenanza, pero que la normativa provincial modificó ese procedimiento. En la actualidad, primero se aprueba el marco normativo y luego el desarrollador debe tramitar las autorizaciones correspondientes ante la Autoridad del Agua.
Asimismo, aclaró que los estudios no se realizan lote por lote, sino sobre el proyecto integral o, en caso de desarrollarse por etapas, sobre cada una de las etapas previstas.
Peruzzi explicó además que los cálculos técnicos se elaboran en función de las densidades máximas establecidas por la propia ordenanza. De acuerdo con esos parámetros, pueden estimarse la cantidad de habitantes, el consumo de agua y las necesidades de infraestructura para cada tipo de desarrollo, ya sea viviendas individuales, complejos de cabañas u hoteles.
Finalmente, remarcó que ningún emprendimiento podrá iniciar obras hasta contar con todas las autorizaciones y permisos otorgados por la Autoridad del Agua, organismo que controla cada una de las etapas del procedimiento administrativo antes de habilitar la ejecución del proyecto.





























































