La fecha rinde homenaje a Rosario Vera Peñaloza, pionera de la educación inicial en la Argentina, quien fundó el primer jardín de infantes del país.
Cada 28 de mayo la educación argentina se viste de fiesta para celebrar el Día de los Jardines de Infantes y de la Maestra Jardinera. Lejos de ser una fecha azarosa, este día reconoce el legado incalculable de los docentes del nivel inicial y recuerda a una mujer que cambió la historia educativa del país: Rosario Vera Peñaloza.
Nacida en La Rioja, Vera Peñaloza dedicó su vida a la enseñanza y fue la fundadora del primer jardín de infantes de la Argentina. Su fallecimiento, ocurrido el 28 de mayo de 1950, instituyó esta fecha en el calendario escolar como un sentido homenaje a su entrega, su pedagogía innovadora y su incansable lucha por la primera infancia.
Rosario Vera Peñaloza: la «Maestra de la Patria»
Conocida con ese noble apodo, Rosario no solo se enfocó en abrir aulas, sino en desarrollar planes de estudio y modelos didácticos adaptados a la realidad de los más chicos. Entendía que los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo integral, la socialización y el juego como motor del aprendizaje.
«Siempre es un buen día para aprender, jugando, que el mundo puede ser un lugar mejor». — Máxima que inspira el trabajo diario en las salitas de todo el país.
El valor de la educación inicial
Hoy, los jardines de infantes no son solo un espacio de cuidado, sino el primer escalón formal del sistema educativo. En este día, las comunidades escolares de todo el país aprovechan para:
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Reconocer el rol docente: Valorar la paciencia, el amor y la vocación de las maestras y maestros jardineros.
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Visibilizar la primera infancia: Recordar la importancia de garantizar el acceso a una educación inicial de calidad.
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Celebrar con los más chicos: Realizar jornadas de juegos, disfraces y actividades recreativas en los establecimientos.
Desde nuestra redacción saludamos a todas las maestras jardineras y a las instituciones que, día a día, reciben a miles de niños y niñas con una sonrisa, sembrando las bases de su futuro. ¡Feliz día!

































































