A pesar del leve impulso registrado en los primeros fines de semana y las reservas de último momento respecto a las proyecciones previas, la ocupación total en la Comarca Serrana cayó 10 puntos porcentuales en comparación con 2025, cerrando con un promedio general del 61%. La tendencia local coincide con los revelamientos difundidos por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la provincia de Buenos Aires, que catalogan a esta temporada como una de las más débiles desde la pandemia, con fuertes caídas en el consumo real, plazas vacías en la Costa Atlántica y moderado desempeño en destinos de cercanía como Tandil.
El desempeño del Distrito de Tornquist: números de la Comarca Serrana
El informe oficial presentado por la Secretaría de Turismo de la Municipalidad de Tornquist ofrece una radiografía detallada del comportamiento del receso invernal 2026 en cada una de sus localidades:
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Promedio General: La ocupación global del distrito se ubicó en un 61%, lo que representa una disminución de 10 puntos porcentuales respecto al 71% obtenido en las vacaciones de invierno de 2025.
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Sierra de la Ventana y Villa Ventana: Mantuvieron los registros más sólidos del comarca, alcanzando picos notables en el primer fin de semana de vacaciones (93% en Sierra de la Ventana y 87% en Villa Ventana). En el promedio final, Villa Ventana cerró en 70% (frente al 74% de 2025) y Sierra de la Ventana en 69% (frente al 70% del año anterior).
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Saldungaray: Mostró un comportamiento singular con ocupación plena (100%) durante el primer fin de semana, impulsado por el turismo de cercanía y eventos locales, aunque retrocedió marcadamente hacia el cierre del receso (15% en el segundo fin de semana), promediando un 58% (superando el 48% registrado en 2025).
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Otras localidades y corredores: Tornquist cabecera cerró con un 52% (caída sustancial respecto al 68% de 2025); La Gruta registró 56% (frente al 86% anterior); San Andrés promedió 50% (frente al 73% de 2025); y el corredor de la Ruta 76 alcanzó un 70% (frente al 78% de 2025).
Si bien las consultas y reservas previas presagiaban un escenario aún más complejo, el comportamiento del visitante sobre la hora permitió alcanzar picos de hasta un 79% en el primer fin de semana a nivel distrital. No obstante, la abrupta desaceleración en la segunda mitad de las vacaciones (con un promedio distrital del 45% en el segundo fin de semana) terminó por afianzar un resultado general sensiblemente inferior al del ciclo previo.
2. El contexto nacional e interprovincial según CAME
Los datos del distrito de Tornquist no son un hecho aislado, sino que reflejan una dinámica de contracción económica y cambio de hábitos que impactó de lleno en toda la geografía bonaerense.
Según el informe económico difundido este domingo por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las vacaciones de invierno a nivel nacional movilizaron a 4,6 millones de personas (+5,9% en volumen respecto de 2025). Sin embargo, esta suba en el flujo no se tradujo en bienestar económico para el sector:
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Caída del gasto real: El gasto diario promedio por turista se ubicó en $115.115, representando una caída real del 5,6% descontando la inflación.
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Factores condicionantes: CAME destacó que la temporada estuvo condicionada por una menor capacidad de gasto del consumidor interno, el impacto coyuntural del Mundial de Fútbol (que desvió gasto y turismo hacia el exterior) y un régimen climático inestable.
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Brecha con 2023: Aunque el movimiento global superó al de 2025, todavía se mantiene un 16,9% por debajo del récord alcanzado en las vacaciones de invierno de 2023.
3. La Provincia de Buenos Aires, entre las más perjudicadas
El informe de CAME y los balances del Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense coinciden en señalar que la provincia de Buenos Aires atravesó su receso invernal más flojo desde la pospandemia. A nivel provincial, dos de cada tres plazas hoteleras permanecieron desocupadas, con un impacto económico que cayó un 10,9% interanual en términos reales.
Al comparar el desempeño de la Comarca Serrana de Tornquist con otros centros de la provincia, se observan matices claros:
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Costa Atlántica: Fue la zona más golpeada de la provincia. Destinos emblemáticos como Mar del Plata, Miramar o el Partido de la Costa registraron promedios de ocupación que apenas arañaron o no superaron el 40% a 50%, acusando la severa restricción presupuestaria de las familias y la preferencia por viajes breves o sin pernocte prolongado.
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Tandil: El tradicional polo de las sierras del centro bonaerense mantuvo un comportamiento dual: mientras que la hotelería tradicional se movió en márgenes de apenas el 50% al 60%, el sector de cabañas logró picos de entre 80% y 85% durante los fines de semana clave, traccionado por el turismo familiar y las escapadas gastronómicas.
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Otros destinos bonaerenses: Destinos orientados al turismo rural o de cercanía muy puntual, como San Pedro (90%) o Tapalqué (82,5%), lograron buenos índices, mientras que otros puntos tradicionales como Tigre, Lobos, Chascomús o Carhué no lograron superar el 50% de ocupación hotelera.
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Centros Invernales de Nieve (Patagonia / Cuyo): En el plano nacional, la disparidad fue abismal. Mientras la provincia de Buenos Aires sufría bajas métricas, las ciudades de nieve y montaña capitalizaron la demanda de mayor poder adquisitivo y el flujo de turistas extranjeros (400.000 ingresantes al país). Bariloche lideró el país con niveles cercanos al 85%, acompañado por Ushuaia, San Martín de los Andes, Villa La Angostura y Mendoza.
El balance final de las Vacaciones de Invierno 2026 para la Secretaría de Turismo de Tornquist ratifica un fenómeno transversal: el turista actual viaja con reservas sobre la hora, acorta las estadías y mide meticulosamente el gasto gastronómico y de recreación.
Dentro del panorama provincial —donde amplios sectores sufrieron retrocesos históricos— la Comarca Serrana de Tornquist logró sostener un piso del 61% de ocupación promediada, impulsada por el atractivo natural de Villa Ventana y Sierra de la Ventana. No obstante, la pérdida de 10 puntos frente al año anterior y la fuerte contracción del consumo obligan al sector público y privado a rediseñar estrategias de cara a los próximos fines de semana largos y a la temporada estival.

































































