Recientemente el Ministerio de Ambiente publicó un listado de acciones llevadas a cabo para el “fortalecimiento” del Parque Provincial E. Tornquist, el día 15/05/2026, en el medio fmreflejos de Sierra de la Ventana. Posteriormente el Gobernador de la provincia de Buenos Aires hizo entrega de un tractor al Area Protegida. Todas acciones que pretenden ser un giro histórico y la jerarquización del Servicio de Guardaparques. Veamos.
Fortalecimiento de la capacidad operativa e infraestructura:
Presentan la provisión de agua, de termotanques solares y el arreglo de accesos vehiculares como un “fortalecimiento de la capacidad operativa e infraestructura”. Este pobre listado de acciones es el equivalente a que la Dirección General de Cultura y Educación salga a anunciar como un “giro histórico” que está repartiendo pizarrones y tizas en las escuelas.
Entregar insumos básicos y obligatorios para que un lugar mínimamente funcione no es una transformación estructural ni una política de jerarquización; es apenas evitar la profundización del declive.
Jerarquización del Cuerpo de Guardaparques
Dentro de su relato de fortalecimiento en ANP, el Ministerio decide incluir las «mejoras laborales», ocultando deliberadamente la precarización con el que sostiene al personal.
Cumplir con los derechos básicos de los trabajadores no es un favor de gestión, es una obligación legal. Sin embargo, lo que verdaderamente callan es que todo el personal del sistema de Áreas Naturales protegidas percibimos una parte de nuestros ingresos disfrazada a través de un esquema de «horas extras silla» y viáticos.
Lo más grave de este sistema no es solo la precaridad laboral, sino que no se destina el mismo monto por la misma tarea y responsabilidades a cada uno, sino que se utiliza como herramienta de disciplinamiento político.
Tampoco explicaron por qué el Parque Tornquist sigue sin contar con un encargado nombrado formalmente por disposición de la Dirección de Áreas Protegidas. La aceptación de una ‘coordinación’ —un cargo totalmente inexistente en la estructura formal— por parte del Sr. Rubén González, lo convierte en cómplice de una maniobra que obstruye y precariza la carrera administrativa que establece la ley 10.430.
La reciente imagen de los guardaparques posando junto al tractor donado como si se tratara de un trofeo de guerra expone, de manera cruda, la degradación simbólica a la que se someten estos profesionales, utilizando y siendo utilizados por su rol técnico como una plataforma de militancia político-partidaria. No sería preocupante si no fuera que lo hacen con el uniforme puesto. Y el uniforme no se mancha.
Uso público, turismo y educación ambiental
Aquí la gestión dice lisa y llanamente que ha priorizado el ordenamiento de la actividad turística a través de la infraestructura. En eso no mienten. Efectivamente, el “ambientalismo popular” que pregonan es altamente antropocentrista, lo contario a la función conservacionista que son la razón de ser de las Áreas Naturales Protegidas. Estamos en el Ministerio equivocado.
Confunden una reserva natural con una plaza pública, que es para el esparcimiento de las personas. No son capaces de hacer la diferencia.
Se van a destinar 400 millones de pesos para infraestructura en el campamento base del Monumento Natural Cerro Ventana. ¿Quienes llevaran adelante esa actividad? No creo que sea el Servicio de Guardaparques sobre su amado tractor. Nuevamente con la excusa de una Educación Ambiental integral justifican una nueva privatización (¿negocios para unos pocos?). El negocio turístico por sobre la conservación. Cada vez más impacto en las Areas Naturales Protegidas creadas para la custodia de la biodiversidad.
Ciencia y conservación
En un intento desesperado por rellenar este casillero (el objetivo fundacional de las Reservas Naturales) el relato oficial se limita a destacar que se están llevando a cabo investigaciones académicas, pero es incapaz de detallar una sola acción concreta de conservación ejecutada por la gestión.
Mientras el Ministerio se escuda en el trabajo de los investigadores para simular gestión, la vulnerabilidad de las formas de vida que habita el Parque Ernesto Tornquist empeora día a día.
Usando un término del Dr. Claudio Campaña (autor del libro Tierra de Nadie), el parque alberga, cada vez más, una “naturaleza” profundamente “lastimada”, que el relato oficial pretende ignorar.
Finalmente, el engaño material se hace evidente cuando nadie firma la nota. Una gestión que está convencida de sus acciones y de su supuesto «giro histórico», pone el gancho, el nombre y el cargo, da la cara y defiende sus decisiones. No hacerlo es confesar que saben perfectamente que no están respondiendo a lo que el Area Natural Protegida necesita y tampoco les importan los tornquinstenses, a quienes subestiman, pero al final están entre los primeros a los que deben rendirles cuentas.
Patricia Gonzalez Garza – gonzalezpatriciaar@gmail.com
Daniel Porte





































































