El sistema, desarrollado por el especialista Juan de Rosa, permite atrapar entre 15 y 30 ejemplares de manera automática en una sola operación. Busca reducir las graves pérdidas económicas en cultivos y el impacto ambiental que genera esta especie exótica invasora en los campos argentinos.
BUENOS AIRES, junio de 2026.– El avance sostenido del jabalí en el territorio argentino se ha consolidado como una de las principales preocupaciones para productores agropecuarios, organismos ambientales y autoridades sanitarias. Al ser considerada una de las especies exóticas invasoras más problemáticas del país, su presencia no solo daña los ecosistemas nativos, sino que provoca severas pérdidas económicas en el sector productivo.
Frente a este escenario, se presentó en el mercado una innovadora tecnología diseñada por Juan de Rosa, orientada a optimizar y hacer más eficiente el control de las poblaciones de estos animales mediante un sistema de captura automática.
La principal ventaja y elemento diferenciador de esta herramienta radica en su capacidad para actuar sobre la piara completa. A diferencia de las trampas convencionales —que suelen capturar ejemplares aislados, alertando al resto del grupo—, este desarrollo estructural fue concebido para esperar el ingreso de todo el conjunto de animales, activando el cierre de forma 100% automática. Según detalló el propio De Rosa, el dispositivo permite atrapar entre 15 y 30 jabalíes en una sola operación.
Impacto productivo y sanitario
La proliferación sin control de los jabalíes representa una amenaza multidimensional:
-
Daños materiales y económicos: Provocan importantes mermas por el consumo y pisoteo de cultivos, además de la destrucción de alambrados y aguadas clave para el manejo ganadero.
-
Riesgo sanitario: Actúan como vectores y reservorios de diversas enfermedades que pueden transmitirse tanto a la fauna silvestre como a los animales de producción, encendiendo las alarmas de los organismos de control sanitario.
-
Competencia ambiental: Alteran los suelos y compiten directamente por recursos con las especies silvestres nativas.
Este nuevo sistema ya comenzó a implementarse con éxito tanto en establecimientos agropecuarios privados como en áreas protegidas, donde la presión de la especie es cada vez más visible. Ante la alta capacidad de adaptación y reproducción del jabalí, los especialistas coinciden en que las estrategias deben apuntar a intervenciones integrales. En este sentido, la trampa de De Rosa surge como una alternativa eficiente para mitigar los daños y ofrecer una solución real al productor argentino.
Fuente Todoagro



































































