En diálogo con FM Reflejos, el Dr. Cristóbal Doiny Cabré —entusiasta, escritor e investigador de aves— anticipó los detalles de la charla que brindará este sábado en Sierra de la Ventana, organizada por el COA local. El especialista detalló cómo nacieron los refugios privados en los partidos de Tornquist y Púan, la importancia de conservar ambientes nativos frente a la pérdida de hábitat, el impacto de los parques eólicos y los métodos para diferenciar las especies emblemáticas de la región. El encuentro se llevará a cabo este sábado 27 de junio a las 16 hs en la Biblioteca Popular Mariano Moreno (J. B. Alberdi 70).
Este fin de semana, la comunidad de Sierra de la Ventana tendrá una oportunidad única para adentrarse en la riqueza natural de su entorno de la mano de un referente en la materia. El Dr. Cristóbal Doiny Cabré visitará la localidad para compartir su experiencia en la creación de refugios particulares destinados a la protección de dos especies críticamente amenazadas dentro del ambiente bonaerense: la loica pampeana y el cardenal amarillo. El evento, coordinado por el Club de Observadores de Aves (COA) de Sierra de la Ventana, busca concientizar sobre el cuidado de la biodiversidad local.
Durante una enriquecedora entrevista en FM Reflejos, Doiny Cabré repasó el origen de estas áreas protegidas, que comenzaron como una iniciativa de carácter estrictamente familiar en sus establecimientos agropecuarios. En Berraondo, partido de Tornquist, maneja una reserva de pastizal destinada a la loica pampeana, un ave en riesgo severo por la alteración de su entorno natural. Paralelamente, en un campo situado al sur de Púan, que combina monte y pastizales, lleva adelante la preservación del cardenal amarillo.
Lo que comenzó de manera modesta escaló hacia esquemas de conservación más amplios a partir de alianzas estratégicas. «Esa reserva pequeña después generó algunos contactos, primero con el INTA y después con la gente de Central Puerto, que es la que explota dos parques eólicos acá en la zona», explicó el doctor. Las exigencias de financiamiento de organismos internacionales, como el Banco Mundial, impulsaron a la empresa a buscar medidas de mitigación del impacto ambiental generado por los aerogeneradores. Como resultado, se consolidó un convenio que abarca 600 hectáreas de pastizal y otro refugio de 200 hectáreas de monte (espinal). Esto implica restricciones productivas mutuas, tales como «la imposibilidad de ararlos y de pastorearlos durante la primavera» a cambio de compensaciones, logrando así ambientes óptimos de protección activa.
Al ser consultado sobre la convivencia de estas reservas con los parques eólicos de la zona y el impacto sobre la fauna alada, Doiny Cabré se mostró cauteloso pero reflexivo: «Todas las actividades humanas generan impactos y los aerogeneradores también. Con respecto a la fauna, sobre todo con respecto a algunas aves, se ven afectadas porque a veces golpean contra la espalda de los molinos». Sin embargo, destacó que la mayor amenaza para especies terrestres y endémicas radica en la agricultura tradicional: «La loica pampeana es una especie muy emblemática y que se ve muy afectada con la modificación de ambiente; a la loica la afecta mucho más sembrar trigo que instalar un aerogenerador, porque pierde el hábitat y no hay manera de que conviva con un hábitat modificado».
El investigador profundizó también en la realidad del cardenal amarillo, aclarando que la zona serrana no representa su hábitat predilecto, dado que esta ave precisa bosques de caldén, algarrobo o monte de espinal. Doiny Cabré alertó sobre la doble presión que sufre la especie: la continua deforestación y la caza ilegal derivada de su fuerte instinto territorial. «Los que capturan aves utilizan machos llamadores, los otros van a pelear por el territorio y los capturan con bastante facilidad», puntualizó, advirtiendo sobre los riesgos del mascotismo.
Hacia el final de la charla radial, el doctor brindó claves esenciales para que los vecinos y turistas puedan identificar correctamente a las aves de la región en sus paseos diarios. Ante la confusión habitual entre la loica y el tradicional «pechito colorado», especificó que existen tres variantes genéricas. Mientras el pecho colorado chico se distingue por un tamaño menor y pico corto, la clave fundamental entre las dos loicas locales se encuentra al observarlas en pleno vuelo: «La loica pampeana tiene las tapadas alares de la parte interna de las alas totalmente negras y, en cambio, la loica común (loica grande) las tiene blancas». Además, agregó un dato conductual inequívoco: en época de cría, la loica pampeana realiza un vuelo particular en el que «hace un planeo, se eleva y se deja caer al suelo», una destreza que la loica grande no ejecuta.
La entrevista también dio espacio para el costado literario del Dr. Doiny Cabré, recordando su libro de anécdotas rurales e históricas de la región del sudoeste escrito en coautoría con Reginaldo Lejarraga. Con humor, reveló que el origen de la obra literaria se debió al confinamiento obligado por una prolongada infección de cadera: «Me salía más barato escribir un libro que contratar un psicólogo». El autor confirmó que llevará algunos ejemplares a la presentación para compartirlos con los asistentes.
La cita para conocer más sobre estas apasionantes iniciativas ecológicas y la fauna nativa queda hecha para este sábado 27 de junio a las 16 hs en las instalaciones de la Biblioteca Popular Mariano Moreno de Sierra de la Ventana.


































































