Con temperaturas que apenas alcanzarán los 11 grados, el sudoeste bonaerense y la zona serrana enfrentan una jornada gris. Se esperan precipitaciones leves en el valle del Sauce Grande, bajo una densa humedad que arrastra el legado de un otoño reciente.
El primer mes del invierno se consolida en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires con postales típicas de la estación más fría del año. Este jueves amaneció cubierto por una densa capa de niebla que redujo significativamente la visibilidad en las zonas serranas y en diversos puntos de la región, obligando a extremar las precauciones en las rutas locales. La jornada se presenta marcadamente inestable, con un termómetro que oscilará en un rango acotado: una mínima de apenas 1 grado y una máxima que no superará los 11 grados.
Para el amplio valle del Sauce Grande, el pronóstico anticipa un panorama predominantemente gris. Los cielos permanecerán mayormente cubiertos durante todo el día, acompañados por la probabilidad de precipitaciones leves y el persistente ingreso de vientos del sector sudoeste, los cuales incrementarán la sensación de frío húmedo en toda la cuenca.
Este escenario no es aislado. A lo largo de la semana, la inestabilidad ha sido una constante, manifestándose en forma de chaparrones y lloviznas aisladas que, hasta el momento, han dejado un acumulado de 2,5 milímetros de agua caída. Si bien el registro es modesto, resulta suficiente para mantener los suelos saturados.
El ambiente actual está fuertemente marcado por una humedad heredada directamente del comportamiento del otoño. La transición estacional mantiene una atmósfera pesada que, combinada con las bajas temperaturas del sudoeste bonaerense, promete prolongar las condiciones de abrigo y paraguas en mano por el resto de la jornada.

































































