La Cámara Argentina de la Industria del Juguete alertó que el producto de origen chino contiene benceno, una sustancia carcinógena que puede absorberse por la piel. A semanas del Día de las Infancias, advierten sobre el riesgo para los niños y la presencia de versiones apócrifas en el mercado.
A pocas semanas de la celebración del Día de las Infancias —o Día del Niño y la Niña, como prefieren denominar desde el oficialismo—, la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) pidió que se retire inmediatamente del mercado argentino un popular producto para chicos: los Squeezy Dumpling, un juguete que podría ser riesgoso para la salud de los menores.
El organismo que agrupa a las empresas presentó una denuncia ante la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial a raíz de los juguetes, virales en redes sociales, llamados Squeezy Dumpling. Son una figura blanda de polímero plástico con forma de gyoza presentada en recipiente tipo canasta de vaporera.
De acuerdo con el documento presentado, se detectó “benceno en concentración cuatro veces superior al límite legal en su capa exterior (20 mg/kg sobre un límite de 5 mg/kg)”.
“El benceno es una sustancia carcinógena”, alertaron, la cual “puede absorberse a través de la piel durante la manipulación normal del juguete, sin necesidad de que el niño se lo lleve a la boca”.
Pero esta no fue la única razón para pedir que se retire del mercado. “El juguete presenta otras irregularidades: carece del Marcado de Conformidad, no identifica al importador ni incorpora las advertencias de seguridad en castellano“, precisaron en la denuncia. Y aclararon que este se ofrece tanto en comercios físicos como en plataformas digitales.
En respuesta, el Gobierno indicó que “se está trabajando en el procedimiento para retirar el juguete del mercado”. Además, señaló que estará advirtiendo a las autoridades provinciales para que lleven adelante las tareas de fiscalización correspondientes.
“Con estas acciones se busca resguardar la salud de los consumidores, en particular la de los niños”, concluyó la Secretaría de Comercio de la Nación.
La presentación se fundamentó en las alertas emitidas por el sistema Safety Gate de la Unión Europea (SR/02073/26) y el OPSS del Reino Unido (Recall 2606-0196), cuyas directivas en materia de seguridad de juguetes son de aplicación equivalente en Argentina conforme a la normativa vigente —al igual que las de los organismos de control de Estados Unidos—, y en la verificación directa por parte del laboratorio de la CAIJ de que el producto comercializado en el mercado local carece de Marcado de Conformidad, datos del importador y advertencias de seguridad en castellano.
La CAIJ publicó en sus redes sociales un video en el que explica que, por los potenciales riesgos para la salud, el juguete “Squeezy Dumplings” ya fue retirado de las tiendas en el Reino Unido.
Asimismo, alertaron que por la “viralidad del producto”, también detectaron “múltiples versiones” truchas circulando en el mercado. “Al tratarse de copias, no está garantizada su seguridad”, puntualizó.
Matías Furió, presidente de la CAIJ, destacó: “Estamos en las vísperas del Día del Niño, que tendrá lugar el domingo 16 de agosto, por lo que le pedimos a cada padre y madre que, antes de comprar cualquier juguete, miren el envase“.
“Un juguete seguro y legal tiene que tener tres cosas: los datos del importador responsable —nombre, razón social y CUIT—, todas las advertencias escritas en castellano, y el Marcado de Conformidad, que es el código QR con las siglas AR y dos tildes. Si alguno de esos tres elementos falta, no lo compren. No importa si el juguete se ve lindo, si es viral en redes o si el precio es tentador: sin esos datos, no hay nadie que responda si algo le pasa a su hijo”, concluyó.






























































