Investigadores de la Universidad Austral, CONICET y la Universidad Católica de Santa Fe presentaron un trabajo prospectivo que, mediante la técnica Delphi, exploró escenarios, riesgos y oportunidades de la IA hacia 2035. El estudio propone siete metas estratégicas para que Argentina supere sus brechas digitales y laborales y pueda posicionarse como referente regional.
La Inteligencia Artificial (IA) ya está transformando sectores clave de la economía y la vida social, con impactos comparables a los de la Revolución Industrial. Frente a este escenario, un equipo interdisciplinario argentino presentó el Estudio Prospectivo IA 2035, que alerta sobre la necesidad urgente de definir una estrategia nacional para aprovechar las oportunidades de la IA y evitar un aumento de las desigualdades.
El trabajo utilizó el método Delphi, una técnica de consulta estructurada que busca alcanzar consenso entre expertos a través de rondas sucesivas de preguntas y retroalimentación anónima. Esta metodología es especialmente útil para estudios prospectivos, ya que permite identificar escenarios posibles y construir diagnósticos colectivos.
Entre los principales desafíos identificados, el 83% de los especialistas coincidió en que la falta de articulación entre gobierno, academia e industria constituye un obstáculo clave. Asimismo, el 76% señaló que la automatización reemplazará funciones operativas, lo que aumentará la necesidad de trabajadores con pensamiento crítico y habilidades digitales. El mismo porcentaje identificó a la agroindustria como un sector con alto potencial para la aplicación de IA.
Escenarios hacia 2035
Los especialistas analizaron nueve futuros posibles:
- Oportunidades probables y deseables: una transformación comparable a la Revolución Industrial y la inversión sostenida en investigación, desarrollo e innovación en IA.
- Necesarios, pero poco probables: infraestructura digital equitativa, marcos regulatorios sólidos, estrategia nacional de IA y redefinición del trabajo humano.
- Riesgo: la automatización del mercado laboral, que podría derivar en precarización si no se acompaña de políticas de reconversión.
“El riesgo más grande no es la automatización en sí, sino no tener una estrategia para acompañar a trabajadores y empresas en la transición hacia nuevos modelos laborales”, subrayó Gabriela Robiolo, profesora de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Austral y coautora del estudio.
Aspectos emergentes
Además, se le consulto a los expertos sobre el grado de acuerdo sobre los aspectos emergentes de la primera ronda de preguntas, con la intención de obtener una mayor claridad en las afirmaciones en aspectos tales como sectores más preparados (Tecnología, Biotecnología y medicina privada y Agroindustria), infraestructura, articulación entre actores e impacto social de la IA (deshumanización, reemplazo de funciones operativas y pensamiento crítico), detallados en la Figura 1.

Los resultados muestran un alto consenso en que las brechas de infraestructura y conectividad constituyen un gran obstáculo para el desarrollo de la IA en el país, así como la falta de articulación entre gobierno, la academia y el sector privado. Es decir que esto constituye un freno para posicionar al país como líder en la región.También hubo coincidencia en que la automatización reemplazará funciones operativas o junior, lo que refuerza la necesidad de mandos medios con pensamiento crítico y criterio ético. En contraste, las percepciones sobre la posible deshumanización en ámbitos sensibles presentaron mayor dispersión, reflejando un debate abierto en torno a los impactos sociales de la IA.
En cuanto a los sectores más destacados, destaca el consenso sobre la Agroindustria, evidenciando oportunidades en Biotecnología y medicina privada. En cuanto a la preparación del sector tecnológico pone en evidencia que hay un gran cambio tecnológico que quizás no se está pudiendo absorber en su totalidad.
Siete metas estratégicas para Argentina
El estudio propone siete metas prioritarias que el país debería adoptar si quiere encarar con éxito el desarrollo de la Inteligencia Artificial hacia 2035. La primera es diseñar una estrategia nacional de IA que convoque a actores públicos, privados, académicos y de la sociedad civil, revitalizando el plan lanzado en 2019 y ampliando la participación ciudadana.La segunda meta apunta a democratizar el acceso digital mediante la expansión de la conectividad de calidad en todo el territorio, ya que la brecha digital constituye una barrera estructural para el acceso equitativo a la IA.
En tercer lugar, se plantea la necesidad de políticas de reconversión laboral, con mirada federal y especial atención a los sectores más expuestos a la automatización, para garantizar oportunidades de capacitación y nuevos empleos.
La cuarta meta refiere a la capacitación masiva de docentes, no solo en el uso de herramientas digitales sino también en la integración pedagógica de la IA, con el fin de preparar a los estudiantes para las competencias del futuro.La quinta señala la importancia de formar a decisores y funcionarios públicos en el uso ético y responsable de la IA, de manera que puedan diseñar políticas basadas en evidencia y con respeto de los derechos humanos.
La sexta meta propone modernizar la infraestructura sanitaria digital, especialmente en hospitales y centros de salud públicos, garantizando la interoperabilidad de sistemas, la implementación de historias clínicas electrónicas y la seguridad de los datos.Finalmente, el estudio enfatiza la necesidad de fortalecer a las pymes para que incorporen soluciones de IA en sus procesos productivos y de gestión, reduciendo así la brecha que hoy las separa de las grandes empresas y mejorando su competitividad. “Estamos frente a una ventana de oportunidad. Si logramos democratizar el acceso digital y apostar a la formación, la IA puede convertirse en motor de inclusión y competitividad”, destacó Robiolo.
El dato regional
El informe advierte que Argentina ya muestra señales de atraso frente a sus vecinos. Según el Índice de Preparación en IA del FMI (2023), Argentina obtiene 0,47, por debajo de Chile (0,59), Uruguay (0,55) y México (0,53). En la Figura 2 se muestra la comparación de los valores del Índice de Preparación en IA de Argentina con respecto a otras economías.En el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2025), el país figura en el grupo de “adoptantes” con 52.98 puntos, mientras que Chile (70.56) y Brasil (67.39) se ubican como líderes regionales.
“Argentina tiene capacidades científicas y talento, pero necesita coordinación entre gobierno, universidades y sector productivo. Sin articulación, no hay posibilidad de liderazgo regional”, advirtió Robiolo.
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| Ficha técnica del estudio
Autores: G. García Taboada, A. Orellano, D. Martello, A. Baravalle, I. Del Carril, G. Robiolo. Instituciones: Universidad Austral, CONICET, Universidad Católica de Santa Fe. Método: Delphi (dos rondas). Participantes: 67 expertos de gobierno, industria y academia. Año: 2025. |
































































