El 30 de agosto de 1936 quedó grabado como una de las páginas más dolorosas en la memoria de la comunidad de Saldungaray y todo el distrito. Aquel trágico día, un fatal accidente de aviación acontecido en las inmediaciones del paraje Estomba se cobró la vida de tres personas muy queridas y respetadas por la sociedad: el piloto Raúl Mancini, la señorita Estela Saldungaray y el señor Juan Bautista Gil.
La tragedia de la aeronave, que impactó hondamente a toda la región y tuvo amplia repercusión en la prensa de la época, movilizó a vecinos y autoridades locales, marcando un hito de duelo y memoria colectiva que permanece vigente.
La Cruz de Estomba: el legado de Francisco Salamone
En el sitio exacto donde ocurrió el siniestro, el lugar quedó marcado para siempre por un monumento conmemorativo conocido popularmente como la Cruz de Estomba. La obra fue construida por el renombrado arquitecto e ingeniero Francisco Salamone y cuenta con la emblemática figura del Cristo cubista, realizada por el escultor Santiago Chierico. Este hito patrimonial y religioso se erige hoy en medio del paisaje como un símbolo de recuerdo entrañable hacia las víctimas.
Homenaje en la comunidad
En este 90.° aniversario, tanto el Centro de Interpretación de Francisco Salamone como el Museo Histórico de Saldungaray recuerdan este significativo momento de nuestra historia a través de sus canales y redes sociales oficiales, invitando a los vecinos y visitantes a poner en valor el patrimonio visual, histórico y cultural que une a la localidad.
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