Durante el gobierno de Javier Milei, más de 350 mil personas pasaron a trabajos precarios y el 45% de los ocupados carecen de protección laboral, según el Instituto Argentina Grande.
El deterioro del mercado de trabajo en los dos años y medio de gobierno de Javier Milei es inocultable: más de 350 mil personas pasaron a tener trabajos precarios, es decir, a vivir de changas, mientras se perdían puestos de trabajo formales en el sector público y el privado. Así lo advierte un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), que concluye que en este momento el 45 por ciento de los ocupados se encuentran desprotegidos laboralmente.
El informe fue realizado en base a los datos oficiales de la Encuesta Permanente de Hogares por el IAG, un espacio que reúne los equipos técnicos del ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis.
Sus principales resultados desmienten al presidente, que viene diciendo -la última vez fue la semana pasada, al hablar en el Council of Americas– que no hay destrucción de empleo y que “no hay que mirar solo a las empresas que cierran, sino también a las que abren”. Milei se apoya también en el dato de que el desempleo no aumentó.
Sin embargo, el informe del IAG muestra que los puestos de trabajo formales, con derechos laborales, que se han perdido con el gobierno libertario no están siendo reemplazados por trabajos de características similares, sino por formas de inserción con menores ingresos y menores protecciones sociales. Es decir, por trabajos precarios, sin aportes jubilatorios ni obra social, sin continuidad laboral y sin protección frente a los despidos arbitrarios.
Los más golpeados
La precarización laboral afecta especialmente a los jóvenes: el informe indica que el porcentaje de jóvenes que trabajan sin derechos laborales aumentó: en 2024 era del 53 por ciento y en 2026 pasó a ser del 62 por ciento. Este es un dato importante porque se refiere a la base electoral que le permitió a Milei convertirse en presidente en 2023. De hecho, en las últimas encuestas se ve el efecto del desencanto entre quienes tienen de 16 a 24 años, que ahora pasaron a ser la franja etaria con mayor opinión negativa sobre el gobierno.
Si el problema del trabajo precario se mira de acuerdo al género, se ve claramente que las mujeres han sido más perjudicadas que los hombres por los cambios en el mundo laboral. En los últimos dos años, la cantidad de trabajadoras dentro del sector privado desprotegido aumentó un 14 por ciento, mientras que entre los varones esa variación estuvo por debajo, fue del 9 por ciento.
La diferencia, sugiere el análisis, podría explicarse en parte por los despidos de estatales, ya que de los 212 mil puestos de trabajo en el sector público eliminados desde que Milei es presidente, 132 mil correspondieron a mujeres y 79 mil a varones.
Otro dato que refleja la época es que aumentó la cantidad de adultos mayores que trabajan. Debido a sus bajos haberes, los jubilados tienen que volver a la actividad y los que llegan a la edad de retirarse no lo hacen.
Según el IAG, la cantidad de personas en edad jubilatoria que permanecen o regresaron al mercado laboral creció un 14% durante los últimos dos años. Por supuesto, quienes vuelven a trabajar lo hacen donde pueden: mayoritariamente en actividades precarias.
Fuente: Página 12


































































