En una entrevista exclusiva con FM Reflejos, el flamante secretario general de SUTEBA Tornquist detalló las razones detrás de la medida de fuerza que paralizó las aulas del distrito. Alerta por la pérdida del FONID, el impacto de la crisis económica en las aulas y la preocupación por la violencia escolar.
En el marco de una jornada de protesta clave en toda la provincia de Buenos Aires, los gremios que integran el Frente de Unidad Docente (FUD) —AMET, FEB, SUTEBA y UDOCBA— impulsaron un paro general de actividades. En diálogo matutino con FM Reflejos, Manuel «Manolo» García, flamante secretario general de SUTEBA Tornquist, brindó un panorama detallado de la situación local y los fuertes reclamos que movilizan a la comunidad educativa.
Alto nivel de acatamiento y movilizaciones desdobladas
La medida de fuerza tuvo un impacto inmediato en el distrito. Según las primeras precisiones que García brindó en «Un Mate y un Café», el nivel de adhesión en las escuelas del partido de Tornquist que fueron consultadas temprano rozaba la totalidad.
El paro paralizó el dictado de clases en los tres niveles de la educación: inicial, primaria y secundaria. «Hasta el momento es muy, muy alto; en las escuelas con las que yo me pude comunicar hasta ahora es el 100%», adelantó el dirigente.
Debido a las distancias geográficas del distrito, el gremio coordinó una movilización desdoblada a las 10:00 de la mañana, concentrando de manera simultánea tanto en la ciudad cabecera como en Sierra de la Ventana bajo el lema «Cuando nos encontramos la escuela también se defiende».
Los motivos del reclamo: Salarios licuados y la quita del FONID
García explicó que los motivos de la huelga son variados y exceden la discusión con la administración provincial. La pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación y las decisiones del Gobierno Nacional se combinan para asfixiar el bolsillo de los trabajadores de la educación.
«Le estamos haciendo un reclamo a la provincia por el tema del salario, pero volvemos a insistir sobre el FONID. Es muy alta la pérdida: se calcula en 150 mil pesos por cargo. Una maestra que hoy por hoy tiene que tener dos cargos está perdiendo 300 mil pesos por mes de lo que es nacional».
A esto se suma el elevado costo de vida en el interior de la provincia en comparación con las grandes urbes. El referente gremial graficó con asombro la disparidad de precios que experimentó en un viaje reciente a Buenos Aires, asegurando que en el distrito de Tornquist el sueldo «vale la mitad» debido a los altos costos en alimentos y medicamentos.
Violencia en las aulas: «Está tan naturalizada que no se aborda»
Uno de los puntos más alarmantes tratados en los micrófonos de FM Reflejos fue el incremento de los episodios de violencia que sufren los docentes dentro de los establecimientos educativos. García advirtió sobre una «sensación de vulnerabilidad» en los trabajadores ante la falta de respuestas institucionales y judiciales efectivas.
El dirigente expuso que hace poco tiempo una maestra sufrió la fractura de su tabique nasal tras una agresión, y el hecho quedó reducido a una simple «resolución interna de la escuela». Exigió que se active la legislación vigente involucrando a directivos y a la policía para canalizar las denuncias penales correspondientes.
Al ser consultado sobre si el contexto socioeconómico incrementa la agresividad, García coincidió en que la sociedad vive «nerviosa, dispersa y preocupada», con una sobrecarga de información y ansiedades que terminan repercutiendo en las escuelas. «Es la única institución que de alguna manera levanta el guante de este tipo de cosas… cuando vemos que empieza a haber hambre de nuevo o vulnerabilidad médica», sentenció.
Recursos e infraestructura: El rol clave de las cooperadoras
Al evaluar el estado general edilicio del distrito de Tornquist, el secretario de SUTEBA aclaró que, si bien la infraestructura en general «está muy bien», la faltante crítica se evidencia en los recursos didácticos e insumos de uso diario.
Lamentó el deterioro de las herramientas tecnológicas tras el freno de programas nacionales como Conectar Igualdad, aunque destacó un cambio de conducta positivo dentro de las aulas: mediante acuerdos internos, se está logrando retirar los celulares en clase. Esto ha permitido que los jóvenes vuelvan a mirarse a la cara y a mejorar la actitud de escucha.
Sin embargo, la falta de presupuesto golpea en la cotidianeidad más elemental. García expuso que hoy por hoy el sostenimiento básico del colegio descansa sobre el esfuerzo de la comunidad: «Hoy por hoy cada escuela se tiene que abastecer de papel higiénico, y esto es trabajo de la cooperadora, de los equipos directivos y de los preceptores». Concluyó remarcando que el esfuerzo individual ya no alcanza para tapar los baches de la realidad, motivo por el cual los docentes decidieron volcarse de forma masiva a las calles.







































































