El INDEC reveló las cifras del primer trimestre de 2026. Con una tasa que trepó al 10,1%, el aglomerado Bahía Blanca-Cerri se consolidó como el segundo con mayor índice de personas sin trabajo en toda la Argentina, solo superado por el eje San Nicolás-Villa Constitución. El mapa de un mercado laboral golpeado por la informalidad y las asimetrías regionales.
El panorama del mercado laboral argentino expone realidades alarmantes y profundamente dispares según la geografía que se analice. Los datos oficiales del primer trimestre de 2026, publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), ubicaron la tasa de desocupación nacional en un 7,8%, lo que representa a 1,72 millones de personas sin empleo en todo el territorio.
Sin embargo, el promedio general diluye crisis locales mucho más agudas. El dato más preocupante de la provincia de Buenos Aires proviene del sur de su territorio: el aglomerado Bahía Blanca-Cerri rompió la barrera de los dos dígitos al registrar un 10,1% de desempleo, posicionándose en el segundo escalón del podio nacional del desempleo, en una alarmante paridad con el eje industrial de San Nicolás-Villa Constitución, que lidera el ranking con un 10,4%.
El preocupante escenario de Bahía Blanca y la Región Pampeana
La situación en Bahía Blanca enciende las alarmas de los sectores productivos y sociales. Históricamente caracterizada por su fuerte impronta portuaria e industrial, la ciudad enfrenta hoy un cuello de botella que la posiciona entre los únicos dos conglomerados del país que superan el 10% de desocupación abierta.
Este comportamiento empujó a la Región Pampeana a convertirse en la segunda zona con mayor desempleo de la Argentina, promediando un 8,2%. Dentro de este mismo bloque, la brecha socioeconómica se hace evidente al contrastar los números:
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San Nicolás-Villa Constitución: 10,4% (El máximo nivel del país)
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Bahía Blanca-Cerri: 10,1%
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Mar del Plata: 9,3%
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Gran Córdoba: 8,8%
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Gran Rosario: 8,2%
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Santa Rosa-Toay: 5,0% (La contracara, con el menor índice de la región)
Las paradojas de la estadística nacional
A nivel país, el índice general del 7,8% mostró una leve disminución de 0,1 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior (7,9%). Sin embargo, esta aparente mejora es un espejismo estadístico: la cantidad absoluta de desocupados no bajó, sino que aumentó en 15.343 personas en términos interanuales y escaló en 81.074 frente al último trimestre del año pasado.
¿Por qué baja la tasa pero hay más desocupados? La explicación radica en el incremento de la Población Económicamente Activa (PEA). Hubo un aumento del 1,73% de personas que salieron a buscar activamente un sustento —superando el ritmo de crecimiento demográfico del 1,02%—, lo que terminó licuando el porcentaje general pese a la destrucción neta de puestos de trabajo.
El verdadero deterioro se observa en la calidad del empleo. En el último año se crearon 371.447 puestos, pero bajo una ecuación alarmante: se destruyeron 32.211 empleos formales registrados, mientras que el sector informal absorbió a 403.758 personas. Como consecuencia directa, la informalidad laboral trepó al 44,2%.
A esto se suma la subocupación, que alcanzó el 11,1% (aquellos que trabajan menos de 35 horas semanales pero desean trabajar más). Si se consolida la presión total sobre el mercado —sumando desocupados, subocupados y ocupados que buscan activamente cambiar de aire laboral—, el 29,6% de la población activa del país manifiesta problemas de empleo.
El mapa del desempleo: del Gran Buenos Aires al extremo de Santiago del Estero
El Gran Buenos Aires (GBA) se mantiene como la región con el promedio más adverso del país (8,7%). No obstante, la fractura interna es total: mientras que en los Partidos del Conurbano bonaerense la desocupación golpea al 9,7% de los activos, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) el índice se frena en un 4,8%.
En el resto de las regiones, el comportamiento del mapa laboral se estructuró de la siguiente manera:
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Noreste (7,2%): Liderado por la crisis en el Gran Resistencia (9,7%) y Formosa (8,7%), contrastando con Posadas que anotó un 4,7%.
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Cuyo (5,5%): Con el Gran Mendoza como el punto más afectado (7,3%) y el Gran San Luis exhibiendo un saludable 2,7%.
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Patagonia (5,0%): Registró su máxima tensión en Río Gallegos (8,5%) y el escenario más óptimo en Viedma-Carmen de Patagones (2,1%).
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Noroeste (4,9%): Es la región con menor desempleo agregado. El Gran Tucumán-Tafí Viejo marcó la tasa más alta de la zona con 7,1%, mientras que Santiago del Estero-La Banda registró apenas un 0,7%, convirtiéndose en la tasa de desocupación más baja de toda la República Argentina.
Finalmente, el reporte del INDEC deja en claro una brecha estructural e insoslayable: los grandes centros urbanos (aquellos con más de 500.000 habitantes) sufren el desempleo con mucha mayor fuerza, promediando un 8,3%, frente al 5,7% que registran las localidades y aglomerados más pequeños.





































































