Investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (Exactas UBA) elaboraron un mapa de la Argentina que detalla cómo está distribuida la ‘doble carga’ de la malnutrición en las más de 500 jurisdicciones, es decir, la conjugación de sobrepeso y retraso del crecimiento.
El mapa, el primero en mostrar con nivel de detalle jurisdiccional dicha doble carga de la malnutrición en nuestro país, fue publicado en la revista científica Spatial and Spatio-temporal Epidemiology.
Los departamentos con la mayor proporción de estos indicadores se ubican en el suroeste de la Patagonia y en la región Central y Norte del país.
«La publicación del primer mapa de vulnerabilidad nutricional por jurisdicciones encendió las alarmas en varias regiones de la Provincia. Sin embargo, al hacer zum en la sexta sección, la silueta de Tornquist destaca por quedar completamente en blanco. Lejos de significar que el distrito está exento de esta realidad, los especialistas aclaran que el fenómeno responde a una cuestión estrictamente metodológica: la falta de registros centralizados o un volumen suficiente de datos antropométricos dentro del sistema de salud pública local que permitiera a los algoritmos de la UBA trazar un diagnóstico certero.»
“El objetivo de nuestro trabajo es identificar las inequidades territoriales en la doble carga de la malnutrición a nivel poblacional entre niños menores de cinco años cubiertos por el sistema público de salud, o sea, estamos hablando de la población más vulnerable”, explicó a la agencia de divulgación científica de la UBA el investigador del CONICET Gerardo Cueto, quien además es responsable del Grupo de Bioestadística Aplicada de Exactas UBA.
Cómo se construyó el mapa
El equipo de la UBA utilizó datos antropométricos (peso y talla) de casi un millón de niños y niñas menores de cinco años que fueron atendidos en más de siete mil centros de salud del sistema público.
A través de modelos matemáticos diseñados específicamente construyeron, por un lado, un mapa del país con la distribución de niños con baja talla y, por otro lado, un mapa con la distribución de niños con sobrepeso. Pero, según explicaron, el desafío era construir un modelo espacial con las dos variables juntas, por lo que utilizaron los denominados “modelos espaciales conjuntos”.
Como explican desde la UBA, estos son “una alternativa sólida para detectar patrones espaciales superpuestos que pueden reflejar determinantes sociales, ambientales o estructurales compartidos”.
Disparidades regionales
Con tonos de colores que van del beige claro al marrón, donde las áreas más oscuras representan mayor proporción de doble carga de malnutrición, en el mapa se ven claramente los contrastes entre regiones, con “manchas” de diferentes tonos distribuidas de manera muy variada a lo largo y a lo ancho del país.
Los departamentos con la mayor proporción de doble carga de malnutrición se ubican en el suroeste de la Patagonia y en la región Central y Norte del país.
“Nuestros hallazgos son esenciales para identificar áreas de alto riesgo y orientar estrategias integradas para reducir las desigualdades tomando decisiones basadas en evidencia y no en suposiciones y creencias”, explica Cueto.
Doble carga de la malnutrición
Desde Exactas UBA expican quea comienzos del siglo XXI se acuñó el concepto de “doble carga de la malnutrición” para referirse a la coexistencia de la desnutrición (manifestada como bajo peso, retraso del crecimiento y/o déficit de nutrientes) con la obesidad o el sobrepeso, en una misma población, hogar o individuo.
Se trata de un fenómeno global creciente, especialmente en países de ingresos bajos y medios, que afecta el desarrollo físico y cognitivo de las personas.__IP__
La segunda etapa de este estudio se va a enfocar en encontrar variables que puedan explicar por qué hay zonas del mapa donde se observan “manchas más oscuras”.
































































