Entre anuncios oficiales de infraestructura y viviendas en la ciudad de Tornquist, el Gobernador bonaerense combina su agenda política con el turismo familiar. El ascenso al Cerro de la Ventana, la Garganta Olvidada y la pesca en Las Encadenadas formaron parte de su hoja de ruta en las sierras australes.
Hay lugares que invitan a volver, no solo para cumplir con los compromisos de la gestión, sino para respirar hondo y conectar con la naturaleza. Así lo entendió el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien este fin de semana largo —enmarcado en las celebraciones patrias por el 25 de Mayo— decidió transformarse en un turista más junto a su familia, eligiendo el impactante marco de las sierras australes bonaerenses para mecharlos con una intensa agenda oficial.
La actividad comenzó temprano este sábado en la ciudad cabecera de Tornquist. Allí, el mandatario provincial encabezó una comitiva que dejó saldos sumamente positivos para el distrito. Entre las acciones más destacadas, se realizó el acto formal de entrega de viviendas para familias de la región, un paso clave en el déficit habitacional de la zona. A esto se sumó la firma de convenios de financiamiento para nuevas obras de infraestructura urbana, un fuerte respaldo económico al sector educativo local y el lanzamiento de programas orientados al cuidado del ambiente serrano.
Sin embargo, tras una mañana cargada de discursos, firmas y compromisos políticos, el Gobernador cambió el protocolo por la indumentaria de trekking. Pasado el mediodía, Kicillof y su familia iniciaron su itinerario turístico visitando la Garganta Olvidada, uno de los senderos más bellos y accesibles que resguarda el Parque Provincial Ernesto Tornquist. Este atractivo, ideal para el descanso, consisió en una caminata que costea un arroyo cristalino hasta toparse con una imponente caída de agua natural encajonada entre las fracturas de la roca antigua: un rincón que resume a la perfección la paz del entorno.
El descanso continuó durante el domingo y el lunes con una agenda puramente orientada al disfrute y la aventura. Según pudo saber esta redacción, el mandatario realizó el emblemático ascenso al Monumento Natural Cerro de la Ventana, el guardián de la comarca. Esta formación, declarada monumento por su valor geológico, desafía a los visitantes con un trekking hacia su famosa abertura natural de casi diez metros de alto, generada por la erosión a lo largo de millones de años, la cual ofrece una ventana panorámica inigualable hacia el valle de las sierras de la Ventana.
La travesía familiar también incluyó una cabalgata guiada por los sinuosos senderos serranos, una de las actividades clásicas para fundirse con el paisaje y apreciar la flora y fauna autóctona desde otra perspectiva. Finalmente, la hoja de ruta tuvo una jornada de pesca y distensión en el Club de Pesca de Tornquist, ubicado a la vera de la Laguna de Las Encadenadas, un espejo de agua reconocido regionalmente por ser un paraíso para los aficionados al pejerrey y un entorno perfecto para el sosiego antes de retomar la rutina pública.
Sin lugar a dudas, la presencia del Gobernador en el sudoeste bonaerense valida de manera fáctica aquella vieja y conocida máxima que solía repetir otro ex mandatario provincial. Al ver el imponente contraste del cielo con las cumbres del sistema de Ventania, queda claro que, para Kicillof y los suyos, el axioma se mantiene vigente: están pasando sus días en el distrito más bonito de la provincia de Buenos Aires.
Con un turista en el camino a Garganta Olvidada
El ex Concejal Luis Castro lo recibió en el acceso al Cerro Ventana.


































































