A un siglo del fatídico accidente que conmovió al sudoeste bonaerense, recordamos la figura del joven aviador que perdió la vida en cumplimiento de su pasión. Entre el fuego de un aterrizaje forzoso y el amor que lo esperaba en el Hotel Santa Lucía, la historia de Ardohain permanece grabada en un monolito que hoy es símbolo de audacia y memoria colectiva.
Una noticia que causó mucho dolor e impresión en nuestra comunidad, y quedó grabada en la retina de muchos lugareños, sucedió el 27 de febrero del año 1926 (Hace 100 años) a las 17:45 horas y le costó la vida al joven Carlos Ardohain, llenando de hondo pesar a círculos sociales de Bahìa Blanca donde tenía grandes vinculaciones por el deporte.
Se describía su persona, como valiente, intrépido, y siempre dispuesto para toda iniciativa, tanto desde el ámbito automovilístico, como el sector aeronáutico, con objetivos claros, siempre pensando en impulsar y dar progreso.
Esta es la singular historia de un piloto civil que no es recordado por sus hazañas aeronáuticas pues no realizó ninguna ni por una extensa y variada trayectoria ya que su carrera aeronáutica fue tan corta como su vida (26 años).
Ardohain, era un piloto civil que en realidad se recuerda por la trágica circunstancia que rodeó su muerte en un accidente con un avión de su propiedad fabricado por el as alemán de la primera guerra mundial Ernest Udet y porque sus amigos resolvieron perpetuar su memoria bautizando con su nombre una aeronave que tuvo una trayectoria tan corta como la vida del piloto.
Nació en la localidad de Tandil en 1900, aunque su niñez y adolescencia la vivió en Bahìa Blanca, ya que su familia poseía campos en Cabildo.
Pertenecía a una familia altamente conceptuada que disponía de recursos importantes que le permitieron a Carlos dedicarse intensamente a deportes onerosos como el automovilismo y la aviación.
Fue así que el día 27 de febrero de 1926, se encontraba en su estancia de Cabildo, cuando se propuso hacer un paseo en aeroplano por Tornquist, donde saludaría a amigos, conocidos de nuestra localidad, y según contaron algunos memoriosos de esa época para visitar a su novia que vivía en el Hotel “Santa Lucía».
Para ello revisó el aparato , todo marchaba bien, el motor funcionaba perfectamente, nada hacia prever la desgracia cuando volaba sobre Tornquist a 500 metros de altura, y al hacer un viraje, despidió dos columnas de humo. Esto hizo sospechar a los que lo vieron, que algo ocurría, el piloto en un vuelo rápido se dirigió hacia el camino que conduce a la localidad de Tres Picos, y trató de aterrizar. Él aparato incendiado, descendió precipitadamente e impactó sobre un poste de telégrafo.
Lo ocurrido fue observado por numerosas personas que se encontraban en un incendio desatado en la agencia Ford, de nuestra localidad, sobre la calle Rawson (actualmente Supermercado El Porvenir).El fuego había envuelto en llamas a dos automóviles, era un siniestro de grandes proporciones, por ello en el lugar se encontraban personas, que observaron el vuelo del avión, notando además las llamaradas y columnas de humo, como así también contemplaron la maniobra del joven piloto para aterrizar a contraviento, precipitándose a unos 800 metros aproximadamente de la localidad de Tornquist (camino paralelo a las vías de ferrocarril que conduce a Tres Picos).
En cercanías, se encontraba un obrero albañil, que rápidamente prestó auxilio , pudiendo sacar a Carlos Ardohain de abajo del motor del aparato, con sus piernas destrozadas y una de ellas quemada. La caída se llevaría la vida de Ardohain.
Carlos Polak, vecino de nuestra ciudad, en su oportunidad logró dar con el lugar de la caída y lo reflejó en un programa de cable local con mucha repercusión.
El aero club de Cabildo lleva su nombre “Piloto Carlos Ardohain”
Recordando este hecho histórico que marcó a nuestra comunidad y quedo plasmado en una lápida que identifica el lugar y honra la identidad y memoria, del valiente piloto.
En el monolito se grabaron las siguientes palabras: “El día 27 de febrero de 1926 aquí cayó mártir de su ideal, el joven e intrépido aviador civil Carlos Ardohain ,que en paz descanse!!”
Fuente: Diario «El Atlantico» 1926 – Noticias Tornquist



































































