Tras el evento que convocó a una multitud el pasado domingo, Maximiliano Brunengo, presidente de la Cámara de Comercio (Camcotisas), destacó el impacto solidario a beneficio de la Escuela Nº 6, el trabajo mancomunado de los gastronómicos locales que unieron sus cocinas por primera vez y el fenómeno viral en redes que ya supera el millón de reproducciones. Además, brindó detalles exclusivos sobre la logística para elaborar el monumental sándwich y el reglamento de su aderezo artesanal.
El pasado domingo, Sierra de la Ventana se convirtió en el epicentro de un evento histórico para la región con la realización de la Fiesta de la Milanesa Serrana. La propuesta no solo colmó las expectativas de los organizadores en cuanto a asistencia de vecinos y turistas , sino que trascendió las fronteras del distrito al transformarse en un auténtico fenómeno mediático y digital.
En diálogo con FM Reflejos, el presidente de la Cámara de Comercio, Turismo y Servicios de la Comarca (Camcotisas), Maximiliano Brunengo, analizó el saldo de la jornada, detalló la meticulosa ingeniería detrás del sándwich gigante y adelantó las proyecciones para el año próximo.
Un sándwich con ingeniería y reglamento propio
Uno de los mayores atractivos visuales y gastronómicos de la jornada fue el show de elaboración del sándwich de milanesa, una estructura monumental que buscó dejar una huella en el país. Brunengo explicó que la planificación llevó meses de ensayos y pruebas:
«Durante un mes estuvimos haciendo pruebas de panes, donde se logró este pan que midió más o menos 18 centímetros de ancho. Si se hace una baguetita chiquitita, no se nota; tenía que tener el ancho como para que sea visual».
Dada la envergadura del desafío, los panes se hornearon en piezas de 1,10 metros cada una. La logística requirió un relevamiento de la infraestructura panaderil de la zona, encontrando la solución en la vecina localidad de Saldungaray: «La única que lo podía hacer era una panadería del Moyi, en Saldungaray, donde tenían un horno con la capacidad necesaria».
En cuanto a la materia prima, la preparación demandó una cantidad colosal de insumos, incluyendo aproximadamente 180 bifes de nalga. Lejos de ser una preparación improvisada, la organización diseñó un estricto patrón de trabajo para garantizar la homogeneidad y la calidad del producto final:
-
Estandarización absoluta: Se redactó un reglamento que detalla de forma explícita cómo hacer el pan, cómo empana la milanesa, la cantidad de golpes, la medida exacta del corte del tomate y la disposición de la lechuga. «El que comió del metro 18 y el que comió del metro 30, si le da una mordida a cualquiera de esas porciones, tiene que ser exactamente igual».
-
El «Aderezo Serrano»: Se creó una salsa con identidad propia nacida de una votación interna entre diez propuestas de los gastronómicos. Aunque la receta se mantiene bajo llave, Brunengo reveló el secreto de su textura y sabor: «Lo único que te puedo decir es que tiene morrones asados».
La unión gastronómica y el nacimiento de una identidad
Más allá del récord visual, el presidente de Camcotisas ponderó el impacto sociocultural que el festival generó hacia el interior de la comunidad comercial local. El evento logró romper con años de dinámicas individuales para dar paso a un hito cooperativo inédito en la localidad.
Para la elaboración previa, el gastronómico Sergio prestó de forma desinteresada la cocina de su restaurante, ENEAS, donde todos los colegas se concentraron el día anterior a trabajar codo a codo.
«Hubo gente que me dijo: ‘Yo hace 18 años que estoy en Sierra teniendo un restaurante y nunca sucedió esto de juntarnos con los colegas a trabajar, charlar y proyectar juntos’. Eso es lo lindo: empezar a generar una identidad propia de pueblo que capaz muchas veces no la teníamos».
El éxito comercial también se derramó hacia el resto de los negocios. Las 150 porciones del sándwich gigante se vendieron en apenas 20 minutos , lo que provocó un efecto rebote inmediato: «Al no quedar más milanesas, la gente salió a comer a los distintos restaurantes y la mayoría se quedó sin stock. Fue algo loco y lindo; quiere decir que el objetivo estaba cumplido».
Fin solidario y respaldo institucional
Desde su concepción, la festividad se planteó con un fuerte arraigo comunitario y cooperativo. Las porciones se comercializaron a un valor de 15.000 pesos y todo lo recaudado fue destinado a beneficio de la Escuela Nº 6 de Sierra de la Ventana. Los propios restaurantes donaron los tramos del sándwich que les correspondía elaborar para maximizar los ingresos de la institución, la cual además operó un puesto de bebidas propio.
Asimismo, la propuesta contó con el marco formal del municipio, habiendo sido declarada de Interés Municipal. El evento contó con el soporte técnico y logístico de la comuna en materia de escenario, sonido y ordenamiento del tránsito. El encuentro también registró la presencia de la Intendenta Municipal, la Secretaría de Cultura, el Secretario de Turismo y la delegada local, quienes asistieron especialmente invitados y abonaron sus respectivas porciones en apoyo a la causa escolar.
Proyección nacional y el desafío para el 2027
El impacto de la jornada superó cualquier previsión de la Cámara. En las últimas horas, videos generados por los propios asistentes inundaron las plataformas digitales, traccionando una visibilidad masiva para el destino turístico. «Ya hemos tenido un millón de vistas, algo que sinceramente no imaginábamos. Nos han llamado de canales y cadenas de televisión muy importantes a nivel nacional».
Con vistas al futuro y considerando que mayo está consolidado en el calendario local como el «mes de la milanesa» , los organizadores ya proyectan la edición de 2027. Si bien el factor climático obliga a evaluar alternativas de espacios cubiertos más amplios ante el crecimiento exponencial de la estructura , el norte está claro: consolidar formalmente el récord nacional.
«El único registrado en este momento es el de Escobar, con 26 metros. El año que viene vamos a ver hasta dónde tiene que ser. Si nadie hace un sándwich más grande, nosotros vamos a proponerlo y a llamar a quien corresponda para poder registrarlo formalmente» , concluyó Brunengo con entusiasmo.































































