23/02/2026 |

Los gremios duros definirán una medida de fuerza de 36 horas y le pedirán a la CGT que se sume

0
Compartido
40
Visitas

Con la UOM a la cabeza se está cerrando un paro de 24 horas para el viernes, cuando el Senado se apresta a convertir la reforma laboral en ley, y más de 12 horas de movilización. Le pedirán formalmente a la conducción de la central que se sume. Este martes habrá reuniones claves.

Mientras la CGT ya se focaliza en la judicialización de la reforma laboral que el Senado se apresta a convertir en ley el próximo viernes, los sectores “duros”, con la UOM a la cabeza, definirán un paro de 24 horas para ese día más 12 horas de movilización y le pedirán formalmente a la conducción de la central que se sume.

“El martes a la tarde se realizará una reunión del Frente de Sindicatos Unidos (FreSu) y vamos a confirmar la decisión de un paro y movilización. 24 horas de paro con 12 de movilización. El martes decidimos los detalles de la modalidad y lo vamos a proponer a la CGT”, le dijo una fuente del espacio a la Agencia Noticias Argentinas.

Se trata del mismo modus operandi con el que se viene manejando este grupo de sindicatos, que ejercen presión a los sectores “dialoguistas” que manejan la entidad de la calle Azopardo.

En ese marco, la UOM, Aceiteros y Pilotos, junto a gremios de las dos CTA como ATE, desafiaron a la cúpula de la CGT al sumar al paro general una marcha la semana pasada sin movilización, que había convocado la central, además de haber realizado previamente concentraciones contra la reforma laboral en Córdoba y Rosario.

Por su parte, la conducción de la CGT ya cedió a los pedidos de los “combativos” de llamar al paro general la semana pasada cuando convocó a la medida de fuerza que concretó el jueves último y no dio pistas sobre cómo seguira la estrategia de resistencia a la reforma, más allá de las presentaciones judiciales para que se declare “inconstitucional”.

Al respecto, el cotitular de la central obrera Jorge Sola se limitó a deslizar que estaba abierta la posibilidad de nuevas medidas de fuerza, aunque aclaró que todavía no está resuelta la modalidad. El propio miembro del triunvirato fue uno de los que le recriminó en privado al jefe de la UOM, Abel Furlán, de estar “corriendo por izquierda” a la conducción.

De esta forma, la plana mayor de la CGT deberá resolver cómo continuar su estrategia en medio de la tensa convivencia interna con los sectores críticos y cercanos políticamente al kirchnerismo, haciendo equilibrio en su relación con el Gobierno, sin ánimos aún de detonar por completo el vínculo.

La CGT insistió con que intentará frenar la reforma laboral

Octavio Argüello, uno de los tres líderes de la central CGT, advirtió que intentarán “hasta el último minuto” bloquear la reforma laboral que impulsa el Gobierno, que el oficialismo quiere convertir en ley el próximo viernes en el Senado. El dirigente de Camioneros además redobló la presión contra los gobernadores y el peronismo, en su estrategia para tratar de frenar la iniciativa en el Congreso.

Poco después del paro general del jueves pasado en un fuerte rechazo al proyecto de modernización laboral, el sindicalista planteó: “Vamos a seguir peleándola en todos los ámbitos, que son tres, legislativo, judicial y en la calle, a seguir haciendo manifestaciones, movilizándonos. El ultimo paro fue importante, como hace tiempo que no se daba, el anterior no había sido tan efectivo, este fue mucho más profundo”.

El gremialista reconoció: “La instancia, que es difícil, es que (el viernes, en la Cámara Alta) no se acepten las correcciones que se hicieron en Diputados y se caiga la ley. Hasta último minuto vamos a intentar que sea así, pero no tenemos muy seguro que podamos lograrlo”.

Argüello aclaró: “Hicimos cuatro paros generales en dos años, y 13 marchas. Consideramos que no podemos parar todo el tiempo, está demostrado que por más que uno pare el problema no es gremial, es político. Nos falta una fuerza, la política, que está en crisis, tanto en el oficialismo como la oposición”.

El dirigente de Camioneros criticó: “Nos fuimos del Consejo de Mayo, que no era una mesa de diálogo, era de imposiciones. El Gobierno imponía su posición, como lo hace en este momento, y no había forma de diálogo, no teníamos con quién dialogar. Tratamos de tener diálogo, pero no fuimos escuchados en ningún momento, aunque llevamos propuestas”.

NB con información de NA.

Siguiente

Noticias Destacadas