Integrantes de la Asociación de Fomento y residentes del barrio Cerro Ceferino de Villa Arcadia visitaron los estudios de FM Reflejos para manifestar su profunda preocupación y malestar por el estado crítico de las calles. Tras las precipitaciones registradas el último fin de semana, la zona se transformó en un lodazal intransitable que dejó a decenas de familias sin poder entrar ni salir de sus viviendas, vehículos encajados, camiones varados y servicios esenciales interrumpidos.
Durante la entrevista radial, Mirta Monteoliva, Marta Rojas y Héctor «Chiche» Cabral explicaron que el problema no responde únicamente al caudal de lluvia, sino a un deterioro paulatino provocado por la falta de previsión y el inadecuado mantenimiento vial con maquinaria municipal.
Del entoscado a la «greda»: la pérdida de la base vial
Los referentes explicaron que, entre 2018 y 2019, tras la finalización de los zanjeos para los desagües pluviales exigidos por la Autoridad del Agua (ADA), las calles habían quedado correctamente entoscadas y consolidadas. Sin embargo, el paso reiterado de las motoniveladoras fue desgastando esa capa protectora de pedregullo hasta eliminarla.
«Es un desastre cómo están las calles. Con el pasar del tiempo y el pasar de la máquina han ido sacando todas las piedras; en algunos casos bajaron las calles hasta 80 o 90 centímetros y en otros las rellenaron con greda. Si no llueve estamos bárbaros, pero cuando llueve es un jabón que ni en cuatro por cuatro podés pasar», advirtió Mirta Monteoliva.
Asimismo, señalaron que el trabajo de la maquinaria eliminó el abovedado natural necesario para que el agua escurra y terminó tapando los canales de desagüe pluvial, así como las alcantarillas e ingresos domiciliarios que los propios frentistas habían construido.
«Las calles eran de las mejores del distrito si las ves los días de sol, pero el problema es que con lluvia no podemos entrar ni salir de nuestras casas», agregaron los vecinos, remarcando que en ciertos puntos donde no hay pendiente hacia la costanera, el agua permanece estancada por más de una semana.
Encajados, servicios paralizados y perjuicios al turismo
La intransitabilidad afectó directamente la dinámica cotidiana de la comunidad y la actividad turística de la comarca durante el fin de semana:
-
Incomunicación y emergencias: Residentes se vieron imposibilitados de regresar a sus hogares. Monteoliva citó el caso de una vecina (la cantante Noni Romero) que no pudo retornar tras su jornada laboral y debió quedarse a pernoctar en otro sitio. «Nuestro barrio de noche es una boca de lobos, oscuro como está y con el barro fue imposible», acotó. Tampoco pudieron ingresar repartidores de garrafas ni vehículos de proveedores.
-
Vehículos varados: Dos camiones quedaron atascados en el fango y requirieron auxilio de tractores y maquinaria para ser retirados.
-
Impacto en el turismo: Los complejos de cabañas y establecimientos gastronómicos y de alojamiento, como el Hotel Pie de Piedra, sufrieron cancelaciones y la retirada anticipada de turistas que no podían circular ni acceder a los servicios.
«¿Qué pasa si hay un accidente? No pueden entrar las ambulancias, los bomberos ni el gas. Esto no es solo entrar y salir, es una cuestión de seguridad básica», enfatizó la dirigencia vecinal.
Petitorio formal y acompañamiento en el Concejo Deliberante
Frente a esta situación, la comisión directiva junto a la comunidad del barrio confeccionó un petitorio avalado por aproximadamente 130 firmas presenciales, sumadas a adhesiones digitales de propietarios no residentes. La nota exige una solución estructural definitiva que contemple el reentoscado general, la reconstrucción de los canales de desagüe hídrico y el abovedado de las arterias.
La problemática tuvo repercusión en el ámbito legislativo de Coronel Suárez. La concejal de la oposición Valeria Negrín, quien posee residencia en el barrio Cerro Ceferino, registró en video las dificultades de transitabilidad y se comprometió a abrir la sesión del Consejo Deliberante exponiendo la situación del sector.
Ver esta publicación en Instagram
Desproporción entre las tasas cobradas y la inversión recibida
Por su parte, Héctor «Chiche» Cabral remarcó que las gestiones y reclamos se vienen acumulando formalmente desde hace años en los despachos municipales sin respuestas concretas. Además, cuestionó el alto costo de las tasas municipales que abonan los frentistas de Cerro Ceferino en comparación con la falta de contraprestación en servicios públicos.
«Nos pusieron en una categoría de súper lujo, tenemos la máxima tasa de todo Coronel Suárez —pagamos más de 50 mil pesos sumando los conceptos municipales— mientras que sectores vecinos como Villa La Arcadia pagan alrededor de 16 mil pesos», explicaron durante la entrevista.
«No pretendemos asfalto, con un buen entoscado y el arreglo de los desagües hídricos estaríamos conformes. Que dediquen un porcentaje de lo que ya estamos abonando para hacer las obras de base necesarias. Como vecinos tenemos el derecho de no ser ciudadanos de cuarta», concluyeron.

































































