El abogado analizó la controversia en torno al histórico inmueble y explicó en FM Reflejos la diferencia técnica entre «posesión» y «tenencia» para llevar tranquilidad a la comunidad. Aseguró que, con un contrato bien redactado y salvaguardas patrimoniales, el Estado conserva la propiedad mientras permite la inversión privada.
Ante la polémica por la posible cesión del histórico inmueble del Matadero de Saldungaray, el abogado Mario Bruzzone brindó definiciones técnicas sobre la diferencia entre «posesión» y «tenencia». Aseguró que el Municipio no perderá el dominio de la propiedad y sugirió que el contrato se enmarque en una «cesión de uso» con salvaguardas patrimoniales.
La discusión sobre el futuro del Matadero Municipal de Saldungaray ha generado diversas interpretaciones en la comunidad, muchas de ellas ligadas al temor de una pérdida de patrimonio público. Para echar luz sobre el tema, el Dr. Mario Bruzzone analizó los términos jurídicos del proyecto y fue tajante: «El dominio, que es lo importante y lo que todos tratan de conservar, no creo que lo pierdan».
El letrado explicó que existe una confusión técnica en la redacción del proyecto que alimenta la desconfianza. «En ese proyecto dice que piden la ‘posesión’ y administración. Posesión está mal dicho, porque es un tecnicismo; en este caso sería la tenencia. Es decir, que el privado pueda usar el inmueble reconociendo siempre al Municipio como el único propietario», precisó.
Para entender el conflicto, Bruzzone marcó la diferencia fundamental entre ambos conceptos: mientras que la posesión implica actuar como dueño exclusivo de la cosa, la tenencia es el uso de un bien reconociendo el derecho de propiedad en otro. «Se está discutiendo algo que no tiene sentido. Se equivocaría el Municipio en darles la posesión. Es como si al intendente de Buenos Aires se le ocurriera vender el Obelisco; si está declarado patrimonio, el Estado debería poner una salvaguarda de que nadie lo puede vender», ejemplificó.
El Dr. Bruzzone recordó que es habitual que el Estado ceda sus dominios para que actores privados con recursos inviertan y cumplan una función específica que el sector público no puede cubrir en ese momento. «Es una cesión de uso. Los que piensen que detrás de esto hay un objetivo de hacerse del dominio del matadero municipal, me parece que se están preocupando demasiado por algo que no tiene sentido», analizó.
Finalmente, el abogado le envió un mensaje directo a la gestión municipal para destrabar el conflicto: «A la Intendente le diría que ceda el inmueble para destinarlo a lo que sea, siempre estableciendo las condiciones en el contrato». De esta manera, el inmueble podría volver a tener actividad sin que Saldungaray pierda la propiedad de una de sus piezas históricas.





























































