Este fin de semana, la magia del teatro analógico y el arte en vivo desembarcan en el Centro Cultural de Sierra de la Ventana con la llegada del Teatro de Títeres Burbuja. Con más de 30 años de trayectoria recorriendo escenarios, escuelas y jardines de Argentina, el titiritero Fabián Villarreal presentará su aclamada obra de autoría propia: «El Ratoncito Pérez Espera a Pérez».
En una extensa entrevista radial con la emisora local, Villarreal compartió sus reflexiones sobre el valor del teatro para las infancias, la vigencia del retablo frente a las tecnologías modernas y todos los detalles del espectáculo que se podrá disfrutar este sábado en una única función a las 16:00 hs.
La magia del «aquí y ahora»: los títeres en la era digital
Consultado sobre cómo convive un arte ancestral como el de los títeres con el imperio actual de los celulares, tablets y pantallas, Villarreal destacó la trascendencia del hecho teatral como una experiencia viva e irreemplazable para los más pequeños:
«Muchas veces el teatro de títeres representa las primeras experiencias que tienen los niños en cuanto a una obra de teatro, ese primer acercamiento que considero tiene que ser amigable. Se trata de encuentros muy bonitos y enriquecedores, no solo para los niños como espectadores y para los docentes, sino también para uno como artista por el nivel de ida y vuelta que se genera».
«El teatro, la literatura, los cuentos y los personajes fantásticos siguen teniendo vigencia aún hoy con la tecnología. Esto es como los libros: puede que hoy lean un libro digital o escuchen un audiolibro, pero no es lo mismo; no hay nada mejor que encontrarse con un libro de papel, su aroma, poder subrayarlo y volver a él. El teatro de títeres tiene eso del ‘aquí y ahora’, es un arte vivo. Como dice un filósofo al hablar del ‘convivio’, de esa convivencia entre el espectador y el espectáculo, se produce esa comunión única que solo sucede en ese instante en el acto teatral».
Trayectoria, formación y el arte del trabajo colaborativo
Formado en la Escuela Nacional de Títeres y Teatro de Rosario en 1993 tras haber comenzado sus estudios a los 19 años, Villarreal reside en Villa Gesell y mantiene una intensa actividad itinerante. Aunque sobre el escenario suele presentarse como único intérprete, remarcó que cada producción implica un minucioso trabajo multidisciplinario con directores, músicos y artistas plásticos:
«En mi caso necesito contar nuevas historias, arriesgarme y buscar nuevas estéticas para llegar a las audiencias. En esta obra convoqué a Javier Damesón, un músico de Pinamar, para que componga la música original. Según la propuesta voy convocando colaboradores: he trabajado con pianistas en vivo, con folclore, con música clásica para ‘Gregorio de Carabajo’ (basada en La Metamorfosis de Kafka), e incluso con ingenieras en papel de Mar del Plata para crear escenografías en formato libro pop-up».
Asimismo, analizó la realidad del arte independiente en el país:
«Es un rubro en el que cuesta cotizar bien el trabajo y dedicarse de lleno, por lo que sumar voluntades es complejo. En Argentina casi no hay grupos grandes, la mayoría son elencos unipersonales o de dos personas por una cuestión de solvencia monetaria».
El estímulo de la vocación y el recuerdo de los grandes maestros
Durante el diálogo, el titiritero rememoró sus primeros contactos con los títeres en la Escuela N° 3 de Villa Gesell fabricando cabezas con mates de calabaza y masa de papel, y enfatizó el rol decisivo que juegan los adultos en las inclinaciones artísticas de los niños:
«¡Cuán importante es el estímulo del adulto! Del papá, de la mamá y también del docente. El alentar a los niños a fin de que sigan su llamado, que al fin y al cabo vocación significa eso: escuchar su llamado».
Villarreal rindió también homenaje al inolvidable Javier Villafañe, a quien tuvo el privilegio de conocer personalmente en Santa Fe:
«Es el faro de la actividad. Muchos colegas siguen haciendo obras clásicas suyas como ‘El Panadero y el Diablo’. Es un referente absoluto para todas las generaciones de titiriteros».
La obra: «El Ratoncito Pérez Espera a Pérez»
La obra nació a partir de una conversación disparadora del artista con su propio hijo. Relata la historia del hijo del Ratón Pérez, a quien se le cae un diente y desea recibir su recompensa. El pequeño desconoce que su propio padre es el famoso ratón de los dientes, mientras que el papá enfrenta la prohibición de visitar a su propio hijo por tratarse de un ratón y no de un niño humano.
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Personajes: El Ratoncito Pérez, su Papá, el Hada de los Dientes y el Dentista (quien atiende en el consultorio «El Diente Feliz»).
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Mensaje: Además del enredo cómico y poético, la obra revaloriza de forma amigable la figura del dentista como un valiente aliado y colaborador de la salud bucal de los niños.
Datos de la función y sorteo de entradas
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Fecha: Este sábado.
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Hora: 16:00 hs (Única función en Sierra de la Ventana).
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Lugar: Centro Cultural de Sierra de la Ventana.
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Gira: El domingo la compañía continuará su recorrido hacia la ciudad de Coronel Pringles y posteriormente visitará escuelas y jardines de la región.































































