Un informe del CREEBBA revela que la Canasta Básica Total en la ciudad creció por encima de la inflación general, impulsada por servicios y bienes no alimentarios. La comparación con CABA y otras ciudades bonaerenses marca una brecha creciente en los costos regionales.
La presión sobre el bolsillo de los hogares bahienses no da tregua. Según el último reporte del Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (CREEBBA), una familia tipo 2 (pareja con dos hijos en edad escolar) necesitó en abril $1.684.011 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y evitar caer bajo la línea de pobreza.
El dato más preocupante es que la CBT registró un incremento del 3,1%, situándose 0,5 puntos porcentuales por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Esto indica que los bienes y servicios esenciales para la subsistencia están encareciéndose a un ritmo mayor que el promedio del resto de la economía.
La comparativa: Bahía Blanca frente a otros distritos
Al observar el mapa de la provincia y la Capital Federal, se evidencian realidades disparas en cuanto al costo de vida para una familia de cuatro integrantes:
| Ciudad / Región | Canasta Básica Total (CBT) – Abril | Diferencia con Bahía Blanca |
| Bahía Blanca | $1.684.011 | – |
| CABA | $1.520.000 (est.) | -$164.011 |
| Mar del Plata | $1.485.000 (est.) | -$199.011 |
| Tandil / Olavarría | $1.410.000 (est.) | -$274.011 |
Nota: Los valores de CABA y otras ciudades bonaerenses se proyectan en base a índices oficiales locales (CABA-DGEyC) y estimaciones de institutos regionales, que suelen mostrar un costo operativo menor en servicios comparado con el nodo logístico y energético de Bahía Blanca.
Alimentos: Proteínas en alza y alivio estacional en verdes
La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca el límite de la indigencia, alcanzó los $713.564 en Bahía Blanca. Si bien el aumento promedio fue del 1,4%, la dinámica interna del rubro mostró picos alarmantes:
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Hígado: +32,2%
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Cebolla: +26,7%
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Zapallo: +14,6%
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Leche: +10,8%
En contrapartida, las bajas estacionales en frutas y verduras evitaron un golpe mayor: el tomate (-25,5%), la acelga (-21,9%) y la manzana (-19,9%) fueron los productos que más retrocedieron.
Los servicios: El motor de la pobreza
El informe del CREEBBA es categórico: lo que hoy empuja a las familias hacia la pobreza no es solo la comida, sino el costo de los servicios. En abril, el peso de los combustibles, servicios sanitarios (agua), gas y electricidad fue determinante. A esto se sumaron los ajustes en educación formal y servicios médicos, sectores que impactan directamente en la clase media y elevan el piso de ingresos necesarios para mantener una calidad de vida básica.
Finalmente, el valor del «adulto equivalente» —la unidad de medida para un hombre adulto con necesidades energéticas promedio— se fijó en $230.927 para no ser indigente y $544.987 para no ser pobre, cifras que sirven de referencia para medir la vulnerabilidad individual en la región.
































































