El jefe del cuerpo activo, Jorge Fabián Leguisa, destacó en FM Reflejos el legado técnico e institucional del capacitador cordobés fallecido en la tragedia aérea de Ischigualasto. Además, advirtió sobre la situación del Plan Nacional de Manejo del Fuego y el riesgo hidro-meteorológico que afronta la región.
Tras la trágica caída de un helicóptero en la zona de Ischigualasto (San Juan), donde perdieron la vida siete personas, el cuerpo de Bomberos Voluntarios de Saldungaray y de la comarca serrana expresaron su profundo pesar por el fallecimiento del comisario general y exjefe del cuartel de Villa de las Rosas (Córdoba), Andrés Damián Bosch.
Bosch mantuvo un vínculo histórico y fundamental con el desarrollo operativo e institucional de los servidores públicos de la región serrana bonaerense. En diálogo periodístico, Jorge Fabián Leguisa, jefe del cuerpo activo de Saldungaray, recordó las distintas etapas de colaboración e instrucción compartidas:
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Formación e intercambio técnico: A fines de 2011 y principios de 2012, cuando Saldungaray funcionaba como un destacamento dependiente de Sierra de la Ventana, se realizó un intercambio técnico que incluyó pasantías de efectivos bonaerenses en Córdoba y la visita de instructores cordobeses —encabezados por Bosch— a las sierras bonaerenses durante diez días para dictar capacitaciones.
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Semilla institucional: Leguisa remarcó que Bosch fue una figura clave para motivar e impulsar el proceso por el cual el antiguo destacamento de Saldungaray logró independizarse y constituirse como un cuartel autónomo.
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Trabajo de campo en emergencias: Durante 2013 y en años posteriores, brigadistas de Saldungaray y Sierra de la Ventana actuaron en conjunto con Bosch en el combate de voraces incendios forestales en la provincia de Córdoba. Asimismo, Bosch retornó en diversas ocasiones a la zona para capacitar brigadas locales en maniobras con medios aéreos y combate de incendios forestales.
Preocupación por la gestión del fuego a nivel nacional
Durante la entrevista, Leguisa hizo referencia a las últimas conversaciones mantenidas con Bosch, en las que el comandante cordobés expresaba su preocupación por los severos recortes presupuestarios aplicados al Plan Nacional de Manejo del Fuego. Leguisa señaló que la desactivación de los medios aéreos y recursos nacionales que antes se apostaban durante los veranos en puntos estratégicos como Tornquist, Pigüé y La Pampa obligó a la provincia de Buenos Aires a asumir con recursos propios la cobertura operativa y la instrucción de pilotos policiales para aeronaves hidrantes.
Prevención ante la anomalía climática y riesgo de escurrimiento
En otro orden, al analizar la coyuntura climática actual, el jefe de bomberos comparó los fenómenos de incendios de alta intensidad en el hemisferio norte con la inédita situación hídrica local.
Con más de 887 milímetros acumulados en lo que va del año —cifra que supera ampliamente el promedio anual histórico—, el riesgo para la zona serrana durante los próximos meses no estará centrado en los incendios forestales, sino en la saturación de los suelos y las probables inundaciones por escurrimiento:
«Estamos atravesando un invierno atípicamente húmedo. Las napas se encuentran totalmente colmadas, por lo que cualquier precipitación adicional de 50 a 80 milímetros provocará un escurrimiento superficial muy fuerte e inmediato hacia los campos y cascos urbanos», advirtió Leguisa.
Para hacer frente a este escenario, los bomberos locales mantienen contacto permanente con distritos vecinos (como Laprida y General La Madrid) y coordinan tareas preventivas con la Delegación Municipal. Entre estas obras, se destaca la ampliación y duplicación de tubos de alcantarillado y pasos de agua en desagües clave de Saldungaray para garantizar el correcto drenaje pluvial.


































































