El artista y escultor suarence detalló los pormenores de la monumental obra erigida en la Comarca Serrana en homenaje al referente del metal argentino. Pese a las inclemencias climáticas y el trabajo pendiente, decenas de seguidores se congregaron el pasado fin de semana en la antesala de su inauguración oficial.
A tres años de la desaparición física de Ricardo Iorio, la Comarca Serrana fue escenario de un emotivo e histórico encuentro popular. Decenas de fanáticos, vecinos y allegados se movilizaron hasta el paraje serrano para contemplar el avance del monumento en honor al músico argentino, una imponente estructura articulada por el artista y escultor Rodolfo «Roppo» Marsch.
En entrevista radial, Marsch repasó el sacrificado proceso de construcción, el trabajo colectivo de la comunidad, el verdadero espíritu autogestivo del proyecto y los próximos pasos de cara a la inauguración definitiva.
Un tributo monumental en proceso de terminación
La obra, que destaca por sus dimensiones —una figura central de 6 metros de altura sosteniendo una lanza de 11 metros—, fue presentada parcialmente este último sábado para alojar a los seguidores que se movilizaron en la fecha conmemorativa.
«La escultura no está terminada, la presentamos porque era el aniversario de Ricardo y la gente iba a venir de todas maneras. Traté de dejarla totalmente terminada, pero no nos dejó trabajar el clima; hemos estado con lluvia, nos hemos encajado, fue casi un parto haber podido llegar hasta donde llegamos», explicó Marsch.
Actualmente, restan labores estéticas de engrosamiento de brazos, la aplicación de la película exterior, la pátina y la finalización de los aros que simulan la tacuara de la lanza. Asimismo, el proyecto prevé enmarcar la figura de Iorio dentro del contorno del cacique Pichihuinca, un deseo expreso que el propio cantante anhelaba erigir en el lugar.
La fecha tentativa para la inauguración oficial está prevista para el 20 de noviembre, en coincidencia con el Día de la Soberanía Nacional, sujeto a los tiempos de montaje y a compromisos previos del escultor.
Trabajo colectivo y espíritu autogestivo
Más allá de la dirección de Marsch y la colaboración ininterrumpida de su familia, el emplazamiento de la mole metálica requirió el esfuerzo físico y material de allegados y seguidores de diversos puntos del país.
«Esto no sólo se hizo con el aporte de sus seguidores y sus amigos, sino también físicamente con la ayuda de muchos, vino gente de Neuquén, de Buenos Aires, gente que no me conocía y apareció en el lugar y resultó muy útil. Esto no es algo egoísta, realmente he tenido la colaboración de mucha gente», destacó el artista.
Respecto al financiamiento del proyecto, Marsch reveló que en sus inicios rechazó propuestas de padrinazgo comercial exclusivo para preservar el carácter popular de la iniciativa:
«Tuve el ofrecimiento para tener todo resuelto los primeros días a cambio de publicidad, pero no era el espíritu de esto. El espíritu era que todos puedan ser parte. El que pudo, puso su granito de arena, algunos más y otros menos; jamás hemos hecho ningún tipo de discriminación».
Además, el escultor señaló que los fondos sobrantes recopilados mediante la cuenta oficial (monumento.iorio) serán destinados a obras benéficas o comedores comunitarios a nombre de Ricardo Iorio, perpetuando las acciones solidarias que el músico solía realizar de forma anónima.
Mística, clima e impacto turístico en la comarca
Durante la jornada conmemorativa, el clima en la zona serrana presentó lloviznas y vientos intensos que amenazaron el desarrollo de la jornada. Sin embargo, en el punto exacto de la convocatoria, las nubes cedieron, permitiendo la permanencia de los asistentes en un ambiente de cordialidad y respeto ambiental.
«Cada vez que vamos al lugar sentimos que vamos a trabajar con él, no en la escultura de él. Sentimos la presencia de él constantemente, ayer fui a revisar la lanza y el lugar estaba impecable, hasta rastrillado, no había un solo papelito fuera de lugar. El seguidor que realmente lo entendió a Ricardo jamás va a hacer nada por dejarlo mal parado», afirmó Marsch.
La ubicación del monumento —localizable en plataformas digitales como Google Maps o transitando el camino del Abra del Hinojo a 10 kilómetros de la antigua residencia del músico— perfila a la obra como un punto de peregrinación cultural y de atractivo turístico imperdible para la Comarca Serrana.


































































