Con solo 19 años, Candela Buffatelli ya sabe lo que es destacarse por el esfuerzo y la disciplina. Tras consagrarse como una deportista de elite local —con destacados triunfos nacionales y medallas en los Juegos Bonaerenses representando al distrito de Tornquist en tenis de mesa—, la joven eligió dar un giro decisivo a su vida para perseguir una pasión que hoy deleita a toda la comarca serrana: la pastelería fina.
En su reciente visita a los estudios de FM Reflejos, Candela llegó «con las manos llenas de sus productos para tentar a la audiencia, llenando el estudio de perfume dulce y tentador». Entre cajitas blancas radiantes, desfiló una muestra del talento de su sello gastronómico, By Cande: mini tartas Franuí, cheescakes, lemon pies, tartas Quaker y un impactante «Brownie Patagónico» decorado con frutos rojos y bloques de chocolate.
Del aula universitaria a la vocación real
El camino no estuvo exento de decisiones firmes. Tras egresar de la secundaria, Candela comenzó a cursar la Licenciatura en Administración en la Universidad Nacional del Sur (UNS) en Bahía Blanca. Pese a que mantenía excelentes calificaciones, comprendió rápidamente que no era su lugar.
«No me costaba, sino que no me gustaba. Antes de decirle a mi papá que quería dejar la carrera, tuve tres exámenes antes y los aprobé a todos. No era que me iba mal, sino que no me gustaba», confesó durante la entrevista.
Apenas un mes después de dar ese paso, en marzo de este año se inscribió en el Instituto Gastronómico de las Américas (IGA) en Bahía Blanca, combinando clases presenciales intensivas y materias teóricas online como seguridad e higiene, manipulación de alimentos y francés. En apenas medio año de cursada, ya ha ejecutado cerca de 96 recetas complejas, pasando por hojaldres, masas quebradas y repostería de nivel.
Autodidacta y minuciosa
A la formación académica, la joven emprendedora le suma una altísima capacidad autodidacta a través de plataformas digitales.
«Soy mucho de ver y replicar. Miro mucho, mucho, mucho… veo cómo son las técnicas, cómo usan las mangas, qué tipo de boquillas usan para hacer ciertos diseños, a qué temperatura hornean, qué moldes usan. Generalmente me sale a la primera o a la segunda», detalló sobre su método de aprendizaje constante.
Candela dejó en claro la marcada diferencia entre la repostería clásica y su enfoque de pastelería:
«La repostería es más hecha en casa, recetas más rústicas como una pastafrola, un bizcochuelo o una torta de naranja… La pastelería es mucho más fina, tiene que ver con postres, tartas más delicadas, resultados más limpios, cosas más de vidriera».
Curiosa paradoja y crecimiento comercial
Curiosamente, pese a crear piezas gastronómicas que cautivan a vecinos y turistas, Buffatelli admitió con simpatía que casi no consume sus propias preparaciones dulces con crema, merengue o dulce de leche: «Tengo que probar todo porque hay que aprender a saber los gustos de cada cosa y los puntos, pero no es como que diga ‘ay, qué rico’. Yo soy más de la pizza o la picada».
Actualmente, sus creaciones no solo se comercializan de forma directa mediante encargos, sino que también abastecen la vidriera de la heladería y cafetería Los Amores en Sierra de la Ventana, comercio en el que además trabaja.
Con entregas en la localidad y proyección en permanente ascenso, Candela Buffatelli demuestra que la misma determinación que la llevó a la cima del deporte hoy impulsa la consolidación de By Cande, endulzando el día a día de toda la comarca.
Contacto y pedidos:
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Instagram:
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Teléfono: 291-6456871

































































