Sucedió en Mar del Plata, el lunes por la tarde. Una mujer (54), chocó en una encrucijada contra un auto que venía por su derecha, perdió el control y atropelló a dos peatones, que esperaban sobre la vereda para cruzar.
Las víctimas, Sebastián (52) y su hijo Alan (25), se encuentran hospitalizadas con graves lesiones. Conducía con una licencia falsa. Se desconoce si alguna vez tuvo una legítima. Ahora fue inhabilitada hasta 2099, según las autoridades, con carácter “preventivo”. *
A pesar de la existencia de la Licencia Nacional de Conducir, las exigencias para su obtención difieren en cada municipio. Y son mínimas en la mayoría de ellos. Sin contar aquellos distritos que no han adherido al sistema nacional.
Sin embargo, estas condiciones no son requeridas en muchos de los distritos que otorgan Licencias de Conducir. Ya sea porque no se cumplimentan los exámenes dispuestos, o porque los mismos son superficiales. Por ejemplo, no se realizan exámenes psicológicos ni físicos, salvo una declaración jurada; el examen teórico es pobre, solo limitado a evaluación sobre señales de tránsito y normas, nada relacionado con conducción segura y detección de riesgos; y los exámenes prácticos se limitan a poder estacionar entre caballetes y conducir marcha atrás. A esto se suman los casos de corrupción, muchas veces dentro del mismo centro de otorgamiento, que venden las licencias ilegalmente, por una módica suma.
Urge unificar los criterios para un otorgamiento responsable de las Licencias de Conducir, y controlar, en forma continua y sistemática, en calles y rutas, aplicando sanciones efectivas a los infractores. Porque, lamentablemente, las situaciones como la de esta conductora “sin nombre”, son posibles cuando la gente piensa que raramente va a afrontar un control de tránsito.
*Fuentes e imágenes: Infobae, Clarín, mi8
































































