La jornada fue impulsada por la ONU, organismo que procura impulsar de esta forma “el valor de la esperanza para enfrentar los desafíos globales y construir un futuro mejor”.
Asimismo, se puntualizó que cada 12 de julio, la idea es “buscar recordar que la esperanza puede impulsar acciones positivas tanto a nivel individual como colectivo”.
Esta jornada, según se detalló, procura:
- Fomentar una cultura de paz y solidaridad.
- Impulsar el diálogo y la cooperación entre las comunidades.
- Promover el respeto por los Derechos Humanos.
- Inspirar acciones para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
- Destacar la importancia de la resiliencia frente a las crisis y los conflictos.

Se añadió que la esperanza es un “motor” para enfrentar desafíos como la pobreza, las desigualdades, el cambio climático y los conflictos armados, y por tanto la fecha invita a gobiernos, organizaciones y ciudadanos “a trabajar en conjunto para construir sociedades más inclusivas, justas y sostenibles”.
Más allá de su carácter simbólico, el Día Internacional de la Esperanza busca dejar el mensaje de que incluso en contextos difíciles, la cooperación, la empatía y el compromiso colectivo pueden convertirse en herramientas fundamentales para generar cambios positivos y mejorar la vida de las personas.






































































