Camuzzi aborda la importancia de incorporar hábitos simples en el hogar, como mantener la ventilación adecuada de los ambientes, controlar el correcto funcionamiento de los artefactos a gas y reconocer posibles señales de alerta, con el objetivo de promover un uso seguro y responsable de la energía.
INVIERNO SEGURO: LOS HÁBITOS COTIDIANOS QUE AYUDAN A PREVENIR INTOXICACIONES POR MONÓXIDO DE CARBONO
- Ventilar los ambientes todos los días sigue siendo una de las medidas más importantes para prevenir intoxicaciones.
- Verificar que la llama de los artefactos sea siempre azul permite detectar posibles fallas de funcionamiento.
- Pequeñas acciones cotidianas contribuyen a disfrutar del invierno de manera más segura y eficiente.
Buenos Aires, 29 de junio de 2026. Con la llegada de las bajas temperaturas, los hogares permanecen más tiempo cerrados y aumenta el uso de estufas, calefactores y otros artefactos a gas. En este contexto, Camuzzi recuerda la importancia de incorporar hábitos simples de prevención que ayudan a reducir riesgos y a utilizar el gas natural de manera segura durante todo el invierno.
El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico que no tiene olor, color ni sabor. Debido a estas características, su presencia puede pasar inadvertida, por lo que la prevención y el uso responsable de los artefactos resultan fundamentales para proteger la salud de las personas.
«Muchas de las situaciones de riesgo pueden evitarse incorporando medidas simples en la vida cotidiana. La ventilación adecuada de los ambientes y el uso correcto de los artefactos son aspectos clave para disfrutar del invierno de manera segura», señalaron desde la compañía.
Cinco hábitos para un invierno más seguro
Desde Camuzzi recomiendan prestar atención a las siguientes medidas preventivas:
- Mantener siempre libres las rejillas de ventilación y no obstruirlas.
- Verificar periódicamente que la llama de los artefactos sea de color azul. Si presenta tonalidades amarillas o anaranjadas, puede indicar un funcionamiento inadecuado.
- No utilizar hornallas ni hornos para calefaccionar ambientes.
- Ventilar los ambientes diariamente, incluso durante los días más fríos.
- Revisar que los conductos de evacuación de gases se encuentren despejados y en buen estado.




































































