Los rubros que más aumentaron fueron recreación y cultura, restaurantes y hoteles, prepagas, telefonía, alquileres y tarifas. Es casi imposible que baje del 1% en agosto, como había prometido Milei.
La inflación rompió en julio una corta racha de tres meses consecutivos de descenso. Después del 1,9% de junio, subió al 2,1%. Va estar casi imposible que la inflación baje del 1% este agosto, como había prometido el presidente Javier Milei en marzo pasado.
La interanual se afianza en el 33,8%, mucho menor al 150% heredado del anterior gobierno, pero por muy encima de los niveles latinoamericanos. En lo que va de 2026 se acumuló un 19,3%.
En tiempos de vacaciones de invierno, los precios de recreación y cultura dieron el zarpazo: 5% de remarcación. Los siguieron los restaurantes y los hoteles, con 2,8%, otro rubro vinculado al turismo de julio. La salud se encareció 2,5%, sobre todo por las prepagas, uno de los sectores cuyos precios liberalizó el gobierno de Milei y su ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. La comunicación, que incluye la telefonía celular y es otro rubro desregulado, se encareció 2,4%, mientras que subieron 2,2% los bienes y servicios varios, que abarca los de cuidado personal, y el ítem de vivienda, agua, gas y electricidad, que va desde los alquileres también liberalizados hasta las tarifas de servicios públicos.
Lo único que se abarata es la ropa y el calzado, un 1,3%, por efecto de la apertura importadora y por la sobrevaluación del peso, que abarata e incentiva también la llegada de competencia extranjera.





























































