A través de un documento oficial, el Consejo Directivo del justicialismo local defendió el rol estratégico del Estado, la inversión en el Centro Universitario y la vigencia del régimen de Zona Fría frente a las críticas del edil de La Libertad Avanza. Asimismo, cuestionaron el impacto de las políticas económicas nacionales en los sectores vulnerables y llamaron a priorizar las necesidades de la comunidad por sobre los posicionamientos abstractos.
COMUNICADO DEL CONSEJO DIRECTIVO DEL PARTIDO JUSTICIALISTA DE TORNQUIST
Ante las recientes declaraciones públicas del concejal Blas Saric, consideramos necesario realizar algunas aclaraciones que contribuyan a un debate político serio, responsable y basado en la realidad concreta que viven nuestros vecinos y vecinas.
En primer lugar, resulta llamativo que el concejal construya la totalidad de su argumentación sobre una supuesta división entre «los políticos» y «la sociedad», como si él mismo no integrara precisamente la dirigencia política del distrito. Los concejales son funcionarios públicos elegidos por el voto popular, perciben una remuneración proveniente del Estado y ejercen responsabilidades institucionales. Por lo tanto, cuando se refiere a «los privilegios de los políticos», debería comenzar por reconocerse como parte de ese universo que pretende cuestionar desde una posición de aparente exterioridad.
La política no es una actividad ajena a la sociedad ni una categoría separada de los ciudadanos. Es la herramienta mediante la cual las comunidades organizan respuestas colectivas a problemas comunes. Presentar a la política como un obstáculo y no como una herramienta democrática constituye una visión simplista que desconoce siglos de construcción institucional y social.
Sobre el rol del Estado
El concejal Saric plantea que el Estado debería limitarse a funciones mínimas de infraestructura, seguridad y orden. Esa posición ideológica puede ser legítima, pero la experiencia histórica demuestra que ningún proceso de desarrollo territorial sostenible se construyó exclusivamente a partir de la acción espontánea del mercado.
Las rutas, las escuelas, los hospitales, las universidades, las redes de agua, cloacas, energía, conectividad y las políticas de promoción productiva que permitieron el crecimiento de innumerables comunidades fueron impulsadas por Estados presentes y eficientes.
Resulta paradójico que quienes reclaman menos Estado utilicen permanentemente infraestructura financiada por el Estado para desarrollar sus actividades económicas, educativas y profesionales.
Sobre la educación y el Centro Universitario
Uno de los aspectos más preocupantes del planteo del concejal es su cuestionamiento a la inversión pública destinada al Centro Universitario local.
Para La Libertad Avanza, construir aulas parece ser un gasto. Para nosotros constituye una inversión estratégica.
La historia argentina demuestra que la educación pública ha sido una de las principales herramientas de movilidad social ascendente. Miles de profesionales, docentes, técnicos, comerciantes y emprendedores de nuestro país pudieron desarrollarse gracias a un sistema educativo financiado colectivamente.
Sostener que la oferta educativa debe quedar exclusivamente subordinada a las demandas coyunturales del mercado laboral implica reducir la educación a una simple variable económica, desconociendo su función social, cultural y ciudadana.
Mientras el gobierno nacional desfinancia universidades, paraliza programas científicos y tecnológicos y recorta recursos destinados a la educación, resulta difícil comprender cómo puede cuestionarse una inversión concreta destinada a ampliar oportunidades para los jóvenes de Tornquist.
Sobre la asistencia social y la realidad económica
El concejal intenta presentar el aumento de familias asistidas por programas municipales como una consecuencia exclusiva de gobiernos anteriores.
Sin embargo, omite deliberadamente analizar lo ocurrido durante el último año y medio bajo la administración nacional de La Libertad Avanza.
Los aumentos exponenciales en tarifas de servicios públicos, combustibles, medicamentos, alquileres y alimentos han deteriorado profundamente el poder adquisitivo de trabajadores, jubilados y sectores medios.
La caída del consumo, el cierre de pequeñas empresas, la disminución de la actividad comercial y la pérdida de empleo formal son fenómenos visibles en todo el país y también en nuestro distrito.
Pretender que el crecimiento de la demanda social no guarda relación con estas políticas nacionales constituye una lectura parcial e interesada de la realidad.
Cuando más familias necesitan leña, alimentos o asistencia básica, la respuesta no puede ser la indiferencia. La función del Estado es acompañar a quienes atraviesan dificultades, no abandonarlos bajo la premisa de que el mercado resolverá por sí solo sus problemas.
Sobre la Zona Fría
El régimen de Zona Fría no constituye un privilegio sino una política compensatoria diseñada para corregir desigualdades territoriales objetivas.
Quienes vivimos en regiones con temperaturas significativamente más bajas enfrentamos costos energéticos superiores a los de otras zonas del país. Por eso existe este régimen diferencial.
La discusión no puede reducirse a una cuestión matemática abstracta. Lo central es que cualquier modificación del beneficio impacta directamente en la economía de miles de familias, jubilados, trabajadores y pequeños comerciantes.
La preocupación expresada por la intendente refleja una realidad concreta: en un contexto de fuerte incremento tarifario, cualquier reducción de beneficios genera un impacto significativo sobre los hogares.
Sobre los supuestos privilegios
Quizás la mayor contradicción del artículo aparece en su conclusión.
Saric afirma que los únicos privilegiados son los políticos que sostienen el sistema. Sin embargo, guarda silencio sobre los verdaderos sectores que hoy concentran beneficios extraordinarios.
Mientras millones de argentinos enfrentan dificultades para llegar a fin de mes, el gobierno nacional ha favorecido principalmente a sectores financieros, grupos económicos concentrados y grandes actores del mercado que se benefician de procesos de desregulación, apertura indiscriminada y transferencia de ingresos.
La llamada «casta» que prometían combatir no desapareció. Simplemente cambió de nombre y de beneficiarios.
Hoy los ajustes recaen sobre jubilados, trabajadores, estudiantes, universidades, científicos, comerciantes, pymes y gobiernos locales que deben afrontar mayores demandas sociales con menos recursos.
Nuestro acompañamiento a la gestión de la Intendente Estefanía Bordoni
Desde el Partido Justicialista de Tornquist expresamos nuestro acompañamiento a la gestión de la intendente Estefanía Bordoni, entendiendo que gobernar implica asumir responsabilidades, gestionar recursos y dar respuestas concretas a las necesidades de la comunidad.
Valoramos especialmente las acciones orientadas al fortalecimiento de la educación superior en el distrito, la defensa de herramientas fundamentales como el régimen de Zona Fría, las políticas de acompañamiento social destinadas a los sectores más vulnerables, la búsqueda permanente de recursos para obras e infraestructura y la presencia activa del Municipio frente a las crecientes demandas que atraviesan nuestros vecinos y vecinas.
En un contexto nacional caracterizado por el retiro del Estado de áreas estratégicas, por el ajuste sobre jubilados, trabajadores, estudiantes, universidades y gobiernos locales, consideramos necesario reconocer a quienes continúan gestionando soluciones concretas para Tornquist, priorizando las necesidades de la comunidad por encima de los posicionamientos ideológicos.
Acompañar una gestión no implica renunciar a la crítica constructiva ni al debate democrático. Significa reconocer el esfuerzo cotidiano de quienes trabajan para defender los intereses del distrito y sostener políticas públicas que promuevan el desarrollo local, la educación, la producción, el empleo y la inclusión social.
Sobre la concepción de la política
Finalmente, nos preocupa el tono despectivo con el que el concejal se refiere a quienes creen que la política puede transformar realidades.
La historia de nuestro distrito, de nuestra provincia y de nuestro país demuestra exactamente lo contrario.
La ampliación de derechos laborales, la educación pública, la universidad gratuita, las jubilaciones, las obras de infraestructura, el acceso a la salud y las políticas de desarrollo productivo fueron posibles gracias a decisiones políticas.
Negar esa evidencia supone desconocer los procesos históricos que permitieron mejorar la calidad de vida de millones de argentinos.
Desde el Partido Justicialista de Tornquist seguiremos defendiendo un Estado eficiente, cercano y comprometido con el desarrollo local, la educación, la producción, el trabajo y la justicia social.
Porque creemos que la libertad sólo es real cuando existen oportunidades. Y las oportunidades no nacen de la indiferencia del Estado, sino de la articulación entre comunidad, producción, educación y políticas públicas orientadas al bienestar general.



































































