«La derecha de todo el mundo poco a poco se aleja del presidente argentino y dice por lo bajo. Su presencia resta más de lo que suma. Torpe se nace, no se hace”.
En su reciente viaje a España, los principales dirigentes de Vox, Santiago Abascal y del PP (Partido popular) Alberto Núñez Feijóo, no quisieron recibir a Milei.
Si bien, los dos partidos de la ultraderecha española tienen una línea de pensamiento parecida a la del presidente argentino, es evidente que consideraron que su sola presencia beneficiaba a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español y del PSOE.
Tampoco quiso recibirlo Felipe VI, rey de España; el motivo, la falta de respeto al presidente del Gobierno Español.
En una sociedad normal se puede ser de derecha o de izquierda, discutir y defender lo que cada uno piensa, pero lo que es inadmisible para el mundo civilizado, es que alguien que representa a un país sea tan ordinario y mal educado.
Llegó a España e inmediatamente Milei arremetió de forma directa contra el mandatario socialista en el marco de la precampaña electoral española.
Lo llamó: «Impresentable, dictador, delincuente y ladrón».
Luego, en la rueda de prensa e intervenciones, el presidente argentino protagonizó fuertes cruces con los cronistas que le hacían preguntas incómodas:
Julia Molina (Periodista de la Cadena SER): Tras una consulta de la reportera sobre la política interna española, Milei le respondió afirmando que su planteamiento era una visión propia de gente «corta intelectualmente» y de «miserables políticos», rematando con un «quizá vale para tu caso».
Continuó con Ismael Juárez (reportero de El Intermedio de La Sexta). Cuando el periodista le preguntó por la situación económica de los argentinos que no llegan a fin de mes, el mandatario tildó su planteamiento de «eslogan barato» y le lanzó: «Amo tu corazón, pero no puedo respetar tu cerebro».
Después al escuchar que una de las preguntas provenía de una corresponsal vinculada al medio Clarín, Milei interrumpió para llamarlo públicamente «medio corrupto argentino» que «se puso de acuerdo con delincuentes».
Como si fuera poco, militantes del PSOE pusieron una pancarta que decía «Los zurdos y las zurdas te dan la bienvenida», Milei contestó: «No pierdo el tiempo en estúpidos incompetentes zurdos empobrecedores».
Hoy, lamentablemente, hablan en todo el mundo, del desquiciado presidente argentino, sólo se lo menciona como mal ejemplo y así se coló su nombre en la campaña de Brasil.
Por el bien de nuestro país y más allá de la discusión ideológica, tendremos que pensar en cómo salir de este vergonzoso privilegio argentino que nos convirtió en el hazmerreír de todo el mundo.
Sin alterar el mandato constitucional quizás, invocando el artículo 99 Inc. 18, el Congreso tendría que prohibirle salir del país hasta que termine su período de gobierno.

























































