En la emisión del micro radial Arquitectas y arquitectos por la comunidad por FM Reflejos, los arquitectos Fabricio Percara y Laura Anzelotti profundizaron en la importancia de diseñar entornos urbanos y habitacionales inclusivos. El programa contó con la participación especial de la arquitecta Patricia Tranquilli, especialista y coordinadora de la comisión de accesibilidad del CAPBA Distrito 3, quien remarcó que la accesibilidad es la llave de todos los derechos y analizó las deudas pendientes en infraestructura, normativas y diseño.
El recorrido cotidiano que realiza cualquier vecino suele pasarse por alto cuando no se presentan barreras físicas. Sin embargo, la perspectiva cambia drásticamente cuando ese mismo trayecto se intenta realizar con un cochecito de bebé, una silla de ruedas, una pierna enyesada o durante la tercera edad. Bajo esta premisa dio inicio la columna radial conducida por los arquitectos Fabricio Percara y Laura Anzelotti en FM Reflejos.
Durante la primera parte del espacio, los profesionales remarcaron que la accesibilidad no constituye un privilegio ni un mero detalle técnico reservado a rampas o baños específicos, sino un derecho humano fundamental amparado por normativas nacionales, provinciales y la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas. Tal como se planteó en el programa, el cuerpo cambia a lo largo del tiempo, y garantizar un entorno sin barreras es una necesidad que tarde o temprano beneficia a toda la comunidad.
Los arquitectos cuestionaron la tendencia de relegar el diseño accesible al final de la elaboración de un proyecto para responder formalmente a un trámite municipal. Por el contrario, se enfatizó la responsabilidad del profesional de la arquitectura y el urbanismo para incorporar la diversidad funcional desde el primer boceto, contemplando a todos los cuerpos, edades y capacidades.
Entrevista a la Arq. Patricia Tranquilli: conceptos y reflexiones clave
La emisión contó con la entrevista central a la arquitecta Patricia Tranquilli, coordinadora de la Comisión de Accesibilidad y del Taller de Accesibilidad del Distrito 3 del Colegio de Arquitectos y Urbanistas de la Provincia de Buenos Aires (CAPBA D3).
¿Qué es la accesibilidad?
Al definir el término, la arquitecta Tranquilli precisó:
«Cuando hablamos de accesibilidad, hablamos de la condición que deberán cumplir los entornos, es decir, espacios, objetos, servicios, contenidos, para que todas las personas puedan usarlo de forma segura y autónoma sin importar sus capacidades físicas o sensoriales, intelectuales o de comunicación».
Asimismo, destacó el valor central que reviste para la vida comunitaria:
«La accesibilidad es un derecho clave, porque es la llave que te abre la puerta a todos los demás derechos. Sin accesibilidad no podés acceder ni a la educación, ni al trabajo, ni al esparcimiento, a ninguna otra cosa».
El desfase normativo y la falta de control
Respecto al marco legal existente, Tranquilli advirtió que, aunque existen leyes nacionales y tratados internacionales a los que Argentina ha adherido, en la práctica no se verifica su debido cumplimiento:
«No debería ser optativo, pero lamentablemente las leyes no se están cumpliendo. Falla el control, falla la conciencia colectiva, la capacitación y la formación de los profesionales. Es un tema muy multidisciplinario y bastante más complejo de lo que parece».
Impacto en la población: el 40% al margen
Tranquilli aclaró que las limitaciones urbanas no afectan únicamente al 10% o 13% de la población que posee alguna discapacidad acreditada, sino a un sector mucho mayor:
«Si sumamos las personas con discapacidad más las personas con diversidad funcional (embarazadas, adultos mayores, personas de baja o alta talla, personas con obesidad), estamos hablando del 40% de la población. A eso le tenés que sumar las discapacidades transitorias: un esguince, una fractura, los carritos de bebé o los carritos de compra».
Sobre las razones por las que no se visualiza esa escala en la calle, la especialista señaló que la propia falta de infraestructura accesible margina a las personas a sus hogares, impidiéndoles transitar y desenvolverse de forma autónoma.
Desafíos para La Comarca y el crecimiento urbano
Consultada sobre cómo planificar una región turística y en crecimiento como la Comarca de Sierra de la Ventana, la arquitecta propuso tres ejes metodológicos centrales:
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No generar barreras artificiales: Evitar desniveles y escalones innecesarios en la edificación cuando la topografía no lo requiere. «Empecemos por no generar barreras físicas donde no las hay. Hay que empezar a diseñar de otra manera».
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Garantizar itinerarios peatonales accesibles: Si bien transformar la totalidad de una trama urbana puede ser complejo, es imprescindible asegurar los recorridos principales (conexiones entre la plaza, la estación de colectivos, escuelas, bancos, lugares de esparcimiento y oficinas públicas).
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Prever la accesibilidad potencial: Cuando un entorno no se pueda adaptar de forma inmediata, debe proyectarse contemplando la posibilidad técnica de una reforma futura sin grandes costos estructurales.
En relación con los servicios públicos y el turismo, Tranquilli puso como ejemplo la falta de cambiadores de pañales para adultos en sanitarios públicos de permanencia prolongada o balnearios, una necesidad frecuentemente omitida en las normas estandarizadas.
La accesibilidad en la vivienda y el valor económico del diseño preventivo
Durante el cierre de la entrevista, se abordaron los prejuicios habituales de los clientes e inversores privados, quienes suelen asociar la accesibilidad con costos elevados o limitaciones estéticas.
Al respecto, la arquitecta Tranquilli desmontó dicho mito indicando que en construcciones de gran envergadura o de alquiler temporario, incorporar accesibilidad desde la etapa inicial de proyecto no implica un incremento financiero significativo, sino una forma inteligente y previsora de proyectar:
«La vida es dinámica. Muchas veces hacemos la casa para toda la vida y a cierta edad esa casa no te sienta más porque no podés entrar al baño o no podés girar una silla en un pasillo comprimido… No tenemos que hacer todo accesible hoy, pero tenemos que pensarlo potencialmente accesible».
Finalmente, subrayó el beneficio económico y de salud pública que representa para el Estado e inversores contar con ciudades y viviendas preparadas:
«Si el municipio o el Estado hiciera cálculos del costo que tiene que una persona mayor se caiga y se fracture en la vía pública contra hacer una rampa o tener una vereda en condiciones, las ciudades estarían impecables, porque es mucho más caro el accidente que las condiciones de accesibilidad».































































