Al cumplirse 11 años de la primera movilización masiva contra la violencia de género, la Lic. Silvia «Ketty» Scheider dialogó con FM Reflejos sobre las actividades locales, el rol de los varones y el preocupante contexto actual. «Estamos ante un semejante retroceso institucional donde se niega la esencia de lo que es un femicidio», advirtió.
En el marco de un nuevo aniversario del 3 de junio, fecha que institucionalizó el grito colectivo de «Ni Una Menos» en todo el país, la Licenciada Silvia Ketty Scheider convocó a la comunidad a participar de las jornadas de visibilización y reflexión que se llevarán a cabo en la comarca. Las actividades tendrán dos puntos de encuentro: a las 15:00 horas se realizará una mateada en Villa Ventana (Plaza Salerno), mientras que a las 17:30 horas la concentración será en la Plaza del Centro (conocida como Plaza del Reloj) en Sierra de la Ventana.
Durante la entrevista radial, Scheider manifestó su profunda preocupación por la coyuntura política y social, señalando de manera crítica los discursos emitidos desde los organismos del Estado nacional. Al respecto, cuestionó las declaraciones de la ministra de Justicia y la omisión deliberada de la figura legal del femicidio.
«Consternada, preocupada y triste, como debería estar toda la población. La verdad que esto nos hace pensar realmente cómo puede ser que estemos ante semejante retroceso institucional donde se niega la esencia de lo que es un femicidio. Vivimos en un Estado de derecho donde tenemos que explicar cosas que se supone que se deben aprender desde la escuela primaria: que matarnos no está bueno», enfatizó la profesional.
Asimismo, la licenciada analizó las fallas sistemáticas del accionar policial y judicial en los casos de violencia de género, trazando un paralelismo histórico entre el crimen de Micaela García y casos más recientes. En ese sentido, denunció la disparidad de criterios del sistema judicial en la región: «Qué rápido que actúa la justicia cuando tiene que detener a una mujer, tenemos un caso muy cerquita en Saldungaray, y con qué celeridad actúa y con qué laxitud actúa en otros casos».
El rol de los varones y el cuestionamiento al modelo aprendido
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el debate sobre la participación de los hombres en las movilizaciones y la necesidad de que generen sus propios espacios de interpelación. Scheider remarcó que la violencia no se limita a la agresión física, sino que abarca conductas de control cotidianas como revisar celulares o imponer formas de vestir.
«No se soluciona con que vengan a una marcha organizada por mujeres. Los varones podrían hacer lo propio, podrían hacer un encuentro o grupos de reflexión sobre cómo lograr una masculinidad que no sea la que aprendieron, que no sea la de poseer», reflexionó, argumentando que el comportamiento violento responde a «un modelo aprendido» y no a hechos aislados.
Finalmente, la entrevistada recordó que el 3J no representa una jornada de celebración, sino una fecha necesaria para exigir justicia, protección efectiva y un compromiso social que impida la naturalización de la violencia. «No hay mujeres que estemos a salvo, de ninguna edad. Esto no es un problema privado ni individual, esto es una problemática social que necesita de un compromiso», concluyó.


































































