El gobernador riojano admitió severas complicaciones presupuestarias para pagar el medio aguinaldo y aseguró que los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE) serán clave para sostener el consumo y cumplir con los compromisos salariales de los estatales.
La Rioja se prepara para reactivar una de sus herramientas financieras más discutidas. Tras participar de la reunión de gobernadores del Norte Grande en Buenos Aires, Ricardo Quintela confirmó el regreso de los bonos «Chacho» a la circulación provincial, una medida pensada para hacer frente a la crisis financiera actual y garantizar el pago de los salarios estatales.
Al ser consultado sobre el pago del medio aguinaldo, el mandatario riojano no ocultó el complejo escenario presupuestario que atraviesa la provincia. En ese sentido, adelantó que el Ejecutivo analiza distintas alternativas para amortiguar el impacto de la crisis en el bolsillo de los trabajadores del sector público, ratificando que una parte de los haberes se liquidará con la cuasimoneda.
“Vamos a sacar los Chachos de vuelta y los vamos a tener circulando”, sentenció Quintela.
El gobernador defendió la efectividad del instrumento (cuyo regreso ya había sido deslizado por el ministro Fabián Blanco), asegurando que en su etapa anterior demostró ser un mecanismo exitoso para reactivar la actividad económica y apuntalar el consumo interno.
Oficialmente bautizados como Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), los «Chachos» —en honor al caudillo Ángel Vicente «Chacho» Peñaloza— hicieron su debut en 2024 para complementar sueldos y financiar programas de incentivo comercial.
Esta vez, el plan del Gobierno no se limita exclusivamente al pago de salarios y aguinaldos; Quintela detalló que los bonos también se integrarán a programas estratégicos vinculados al turismo y al comercio local para dinamizar el circuito económico interno.
La decisión profundiza el reclamo que la gestión riojana mantiene con la administración central por el recorte de las transferencias nacionales, un ahogo financiero que, según los funcionarios provinciales, los obliga a recurrir a estos mecanismos de emergencia para resguardar el empleo y la actividad económica.
Fuente Nueva Rioja


































































