En un hito que marca un antes y un después para la conservación global, el Parque Nacional El Impenetrable (Chaco) vuelve a ser el hogar del guanaco (Lama guanicoe). Tras más de un siglo de extinción regional, este camélido sudamericano ha retornado gracias a una operación de translocación sin precedentes.
El proyecto, liderado por la fundación Rewilding Argentina junto a la Administración de Parques Nacionales y los gobiernos de Chaco y Santa Cruz, concretó la translocación terrestre más larga del mundo con fines de conservación.
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Origen: Poblaciones saludables del Parque Patagonia, Santa Cruz.
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Destino: El monte nativo del Parque Nacional El Impenetrable, Chaco.
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Logística: Se diseñaron tráilers de alta tecnología con monitoreo continuo, regulación de temperatura y sistemas de salud preventivos para asegurar el bienestar de los animales durante el cruce de climas y paisajes radicalmente opuestos.
¿Por qué desapareció y por qué es vital su regreso?
Históricamente, el guanaco fue el gran herbívoro de las sabanas chaqueñas. Sin embargo, la caza furtiva, el avance de la frontera ganadera y el uso inadecuado del fuego lo borraron del mapa regional hace 110 años.
Su retorno no es meramente estético; es una necesidad funcional para el ecosistema:
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Prevención de incendios: Al consumir biomasa seca, actúan como «bomberos naturales», reduciendo el combustible que propaga fuegos voraces.
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Arquitectos del paisaje: Su pastoreo selectivo promueve la diversidad de plantas y evita la degradación del suelo.
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Dispersores de vida: Al desplazarse, distribuyen nutrientes, carbono y semillas, regenerando el monte.
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Eslabón trófico: Reinstalan la cadena alimentaria natural, sirviendo como presa para grandes depredadores y sustento para aves carroñeras.
El proceso de adaptación: De la estepa al monte
Los ejemplares seleccionados pasaron por rigurosos estudios genéticos y poblacionales antes de su traslado. Una vez en el Chaco, ingresaron a un período de presuelta en corrales de aclimatación. Allí, bajo vigilancia experta, se adaptaron a la dieta de vegetación nativa y al clima subtropical antes de ganar su libertad definitiva.
«En ausencia de grandes herbívoros, los ecosistemas se degradan severamente. Estamos devolviendo una pieza clave para que El Impenetrable recupere su resiliencia», explica Sebastián Di Martino, Director de Conservación de Rewilding Argentina.
Un futuro de esperanza
En una región de un millón de kilómetros cuadrados donde apenas sobrevivían unos 100 ejemplares en la frontera paraguayo-boliviana, este proyecto devuelve al sector argentino la oportunidad de ver a su fauna ancestral correr nuevamente. Es, en definitiva, el inicio de la restauración del Chaco Seco.
Fuente El Cronista


































































