Tras dos años en la Planta 3R, se convirtió en la primera mujer en obtener el registro profesional para conducir el camión recolector del Municipio de Tornquist. Entre la precisión técnica de las rutas a Coronel Pringles y el compromiso con la seguridad de sus compañeros, Verónica relata cómo vive este desafío que combina superación personal y un saludo agradecido de los vecinos.
Verónica se animó a dar un paso histórico: obtuvo el registro profesional para conducción de camiones y ya realiza los recorridos de recolección de materiales reciclables. Entre la responsabilidad de cuidar a sus compañeros y el saludo afectuoso de los vecinos, cuenta cómo vive este nuevo desafío que rompe barreras en el servicio público.
El paisaje matutino de Saldungaray y las localidades vecinas tiene una nueva protagonista. Verónica Alonso, trabajadora de la Planta de Reciclado 3R, se convirtió oficialmente en la primera mujer chofer del camión recolector del Municipio de Tornquist. Tras superar sus propias dudas iniciales, obtuvo el carnet de carga y ya se encuentra cumpliendo funciones en el cronograma de recolección.
«Hace tiempo me habían pedido de sacar el carnet para poder manejar el camión. Lo venía postergando, pero finalmente lo saqué y desde la semana pasada ya estoy haciendo el recorrido», relató Verónica en FM Reflejos de Sierra de la Ventana. Aunque maneja vehículos livianos hace años, sentarse frente al volante de una unidad de gran porte fue una experiencia distinta: «Es una sensación rara, pero está bueno. Pensé que no me iba a animar, pero surgió, dije que sí y acá estoy».
Manejar un camión recolector implica mucho más que saber conducir. Para Verónica, la seguridad de su equipo es la prioridad absoluta. «Es mucha responsabilidad. Al llevar dos personas atrás, tenés que mirar los espejos continuamente y cuidar mucho las distancias al estacionar. Hasta que no veo que los chicos están arriba del estribo, el camión no se mueve», explicó sobre la dinámica de trabajo.
Su destreza no se limita solo a la zona urbana; por las tardes, también realiza «comisiones» a Coronel Pringles manejando el camión con carro, una tarea que requiere un dominio experto de las distancias y los pesos de carga.
A pesar de su nuevo rol como chofer, Verónica sigue siendo una pieza clave en el esquema de la Planta 3R. «No siempre salgo con el camión; todos cumplimos distintos roles dentro de la planta, desde la separación en origen hasta el trabajo en las máquinas», aclaró. Este ascenso no solo representa un logro personal y profesional, sino que también tiene un impacto positivo en su economía familiar, ya que su salario pasa a regirse por la Ley de Choferes.
La presencia de una mujer al frente del servicio de recolección no ha pasado desapercibida para los habitantes del distrito. «Los vecinos me saludan y, cuando andamos las mujeres, nos felicitan. Me siento muy contenta», confesó. Finalmente, Verónica agradeció la confianza de sus jefes y el apoyo de sus compañeros para obtener el carnet profesional: «Es otra oportunidad y otra enseñanza que me da la vida».




























































