Tras la conmemoración del Día de la Memoria, la referente local resaltó el clima de alegría y compromiso juvenil. En un contexto de avance negacionista, subrayó la importancia de que los jóvenes mantengan vigentes las banderas de Verdad y Justicia.
Pasada la marcha por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia en la localidad, Celeste Cabral destacó la importante convocatoria y el clima de esperanza que se vivió durante la jornada. Analizó el rol de las nuevas generaciones frente al negacionismo y respondió al concepto de «memoria completa», señalando que la falta de información exacta sobre los desaparecidos es, justamente, consecuencia del pacto de silencio de los represores.
La conmemoración del 24 de marzo en Sierra de la Ventana dejó un balance sumamente positivo para los organizadores. Según detalló Celeste Cabral, la movilización logró reunir a un centenar de personas, un número significativo considerando que este año se realizaron actos simultáneos en otros puntos del distrito: «Algunos contaron más o menos 130 personas, que para Sierra es un número re grande. Este año, además, hubo actividad en Tornquist y no vinieron para este lado. Para quienes estamos en la calle se siente esa diferencia, en un clima alegre, que es algo que se vio también en todo el país».
Para Cabral, la jornada trascendió el duelo para convertirse en una reivindicación del futuro. «A pesar de la conmemoración de un tremendo dolor y de hechos de violencia, el espíritu que se vivió en las calles fue de alegría. Fue una celebración de la vida, de la búsqueda de no dejar que se caigan algunas de esas banderas. O por lo menos, no dejar que la impunidad gane la batalla», explicó. En ese sentido, destacó la presencia de la agrupación N.I.E.T.O.S. y la participación de jóvenes como un motor de esperanza: «Cuando uno ve las nuevas generaciones, viendo el camión de N.I.E.T.O.S., también vi al primer bisnieto recuperado. Da la esperanza de no dejar que esos sueños sigan vigentes».
Frente al avance de discursos negacionistas, Cabral resaltó el papel fundamental de las instituciones educativas como espacios de resistencia y formación crítica. «El negacionismo siempre estuvo, hoy por ahí tiene otras herramientas. Creo que también la escuela es un espacio donde se habilitan otras voces, la confrontación de debates y diálogo. Yo me he sorprendido charlando con estudiantes y que ellos me narraran nombres de autores de libros censurados durante la dictadura», relató, valorando el traspaso generacional de la información.
Finalmente, la referente se refirió a la consigna de «memoria completa» que suele utilizarse para cuestionar las políticas de Derechos Humanos. «Veíamos en la calle ayer consignas como ‘que digan dónde están’. A quienes piden memoria completa, justamente hay mucho que no sabemos», argumentó Cabral. Sobre la cifra de los 30.000, aclaró que surge incluso de reportes de organismos de inteligencia extranjeros: «El número 30.000 aparece en base a organismos de inteligencia de EE.UU., por ejemplo. Es un número exacto justamente porque falta información», concluyó, reafirmando que la verdad histórica solo será completa cuando se rompa el silencio sobre el destino de las víctimas.

































































