Mientras el 73,6% valora mantener viva la memoria sobre la dictadura, una parte significativa de la sociedad percibe fallas en la democracia actual, en una convivencia marcada por el consenso simbólico y el malestar cotidiano.
Así lo indica un estudio de la consultora Zuban-Córdoba sobre 1500 casos realizado entre el 11 y 14 de marzo de este año, a mayores de 16 años de todo el país. Al indagar en la importancia de mantener viva la memoria, un 57,4% lo considera muy importante, un 16,2% algo importante, un 11,8% poco importante mientras que un 6,9% cree que nada importante. Si se suma quienes lo ven muy importante y algo importante, llegamos a un 73,6%. Es decir, casi tres cuartas partes de la sociedad ve la importancia de recordar los terribles sucesos ocurridos en la dictadura genocida.
Cuando se desglosa según el voto en el ballotage de 2023, el 90,6% de quienes votaron a Sergio Massa y el 61,2% de quienes votaron a Javier Milei consideran importante mantener la memoria.
“A 50 años del golpe militar de 1976, los datos muestran una fotografía compleja pero muy nítida de la sociedad argentina (…) No estamos ante una ciudadanía que haya abandonado la democracia como principio”, indica la consultora.
En este caso se refieren a otra de las preguntas que pide al encuestado señalar la frase que mejor represente su opinión. Un 66,3% sostiene que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno, un 13,4% asegura que le da igual cualquier forma de gobierno, un 12,1% prefiere un gobierno autoritario, mientras que un 8,2% no sabe qué contestar.
Los números de la memoria
Si se analiza por rangos etarios, las preferencias por la Democracia se incrementan a mayor edad del entrevistado. No obstante, la preferencia democrática no deja de ser una amplia mayoría en todos los grupos etarios. Un 56,2% en el segmento de 18 a 30 años; un 57,2% de 31 a 45 años; un 65,5% de 45 a 60 años y más de 80% en los mayores de 60 años. La porción por edades que prefiere un gobierno autoritario más grande es apenas un 16,6%, la de 18 a 30 años.
Sin embargo, desde la consultora advierten que aunque en la democracia conserva respaldo como valor, pierde solidez como experiencia cotidiana. “No es casualidad que los hombres evalúen positivamente el desempeño de la democracia 10 puntos más que las mujeres. Si bien ellas son quienes más están de acuerdo en mantener viva la memoria, se siguen enfrentando a problemas sociales que imposibilitan un ejercicio pleno de los derechos conquistados”, destacan.




En ese sentido, ante la pregunta ¿Cómo evaluaría el funcionamiento de la democracia en la Argentina actual? un 48,6% lo vive como inadecuado ante un 42% que lo ve adecuado. Si se observa entre masculino y femenino, el 48% de los hombres lo ven como adecuado frente a un 46,1% que no se conforma, mientras que un 50,5% de las mujeres lo ve inadecuado frente a un 36,7% que muestra aceptación.
El segmento más joven de 18 a 30 años es el único que opina mayoritariamente como adecuado con un 53,8% frente a un 35,5% que disiente.
En los segmentos de 31 a 45 años y de 45 a 60, son mayoría quienes perciben como inadecuado el funcionamiento de la democracia actual.
Pero es en los mayores de 60 años donde más se amplía esta diferencia llegando a un 59% que no le ven adecuado contra un 38,6% que cree que se aplica bien.




Este estudio, por demás oportuno y atractivo, deja en claro que el consenso mayoritario es por un gobierno democrático, condenado la aberrante última Dictadura cívico militar que sufrió nuestro país, pero también profundiza en los déficits del sistema democrático actual, que no termina de dejar satisfecha a buena parte de la sociedad.
Al respecto, la consultora menciona en sus conclusiones: “En términos políticos, estos datos obligan a leer dos procesos al mismo tiempo. Por un lado, la persistencia de una identidad democrática de base, que sigue organizando la legitimidad del sistema. Y por otro lado el desgaste de una democracia que prometió mucho y cumplió poco”.
“Al cumplirse medio siglo del quiebre institucional más grave de la historia argentina reciente, el dato central es que la sociedad argentina sigue eligiendo la democracia incluso en un contexto de insatisfacción, desconfianza y fatiga con sus instituciones”, agregan.
“Esto debe servir de advertencia para toda la política: la democracia conserva crédito simbólico, pero ese crédito no es infinito”, concluyen.
Fuente:
Nota al Pié






























































