«La memoria se defiende luchando», aseguraron desde el escenario. Además, renovaron el reclamo por los nietos: «Que digan dónde están».
Una multitud se acercó este martes a las inmediaciones de Casa Rosada donde se llevó a cabo el acto central a 50 años del Golpe de Estado.
Allí, organizaciones sociales y de Derechos Humanos leyeron un documento. “Esta historia no se cierra hasta encontrar al último de los nietos robados por la dictadura”, aseguraron. “Qué digan dónde están”, exigieron.
“La verdad nos permite conocer qué es lo que pasó con nuestro origen. Somos la mayor victoria de la democracia”, indicaron. Al cuestionar la postura del Gobierno, que relativiza la cifra de desaparecidos, los organismos señalaron que “son 30 mil y fue genocidio”.

“La dictadura os robó de nuestras familias, como un botín de guerra. Nos quisieron condenar a olvidar nuestros orígenes y nuestra historia”, expresaron en la lectura.
En otro tramo de su discurso, detallaron las condiciones del cautiverio impuesto por la dictadura. “Mantenían a nuestras madres embarazadas con vida, en las peores condiciones. Esos bebes éramos ocultados, robados, inscriptos con otra identidad”, subrayaron.

“Con su impunidad creyeron que nadie nos iba a encontrar, pero desconocían la lucha y el amor de las Madres y Abuelas”, agregaron.

Y sentenciaron: “Si las abuelas pudieron contra la dictadura y la sociedad que miraba para otro lado, hoy tenemos que seguir trabajando para encontrar a los nietos y nietas”.

Sobre el final de la lectura también pidieron por “Cristina libre”, en referencia a la expresidenta Cristina Kirchner, que está detenida y condenada a 6 años de prisión.
La lectura del documento, que redactaron las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, tuvo a la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; la referente de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Taty Almeida, y al Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel sentados en primera fila. Y palabras cargadas con un pedido al Gobierno en torno a la cifra de desaparecidos. Porque no faltaron los cuestionamientos al presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel.






























































