Cristian Kurtz, referente de la actividad y presidente de la Asociación Argentina de Perros Arrieros, presentará una demostración con Border Collies. En esta nota, explica cómo estos animales pasaron de ser una necesidad operativa a convertirse en piezas fundamentales —y atletas de alta competencia— para el trabajo con el ganado en la región.
Kurtz presentará una demostración técnica sobre el trabajo con perros entrenados en la 50° edición de la Expo Rural. El especialista destacó la importancia de esta herramienta para el manejo de ovinos y vacunos, y cómo la raza Border Collie se ha consolidado como el estándar de excelencia para las tareas rurales en la región.
En el marco de la 50° Exposición Rural de Tornquist, uno de los atractivos más esperados será la demostración de perros arrieros. Cristian Kurtz, quien cría y entrena estos animales desde hace años, define esta actividad como una muestra del trabajo diario en el campo. «Es una herramienta muy importante y un complemento para el hombre o la mujer de campo; llegamos a esto por la necesidad de tener un perro ayudándonos con las ovejas», explicó.
Aunque antiguamente se utilizaban otras razas, hoy el Border Collie es el protagonista indiscutido por ser el «perro de arreo por excelencia». Según Kurtz, estos animales se han adaptado perfectamente al clima y terreno de la zona, a pesar de su origen británico. En su proyecto de cría, el proceso es a largo plazo: un perro requiere entrenamiento hasta los 2 años para estar listo y puede ser un compañero de trabajo por aproximadamente una década.
El trabajo de arreo profesional requiere una armonía particular entre los tres actores. Kurtz señala que no solo el perro debe estar preparado, sino que el rebaño también necesita un período de adaptación. «El trabajo mayormente lo hace el perro; la persona le da las instrucciones para llevar la hacienda de un lado al otro o pasarla por la manga. Con la oveja, no se puede concebir la idea de trabajar sin perros», afirmó el especialista.
Desde la Asociación Argentina de Perros Arrieros, que Kurtz preside desde su fundación en 2013, se busca nuclear a quienes practican el pastoreo, ya sea por necesidad laboral o de forma recreativa. La asociación está vinculada a clubes internacionales y organiza el Campeonato Argentino, que cuenta con tres categorías: iniciantes, intermedia y profesional.
«En Argentina es muy bajo el porcentaje de gente que utiliza perros para el trabajo. Nuestra idea es difundir y promover el buen uso de estos animales mediante el campeonato y las exposiciones», concluyó Cristian. La demostración en la Rural será una oportunidad única para que el público vea en acción a estos perros, que son mucho más que una mascota: son el motor que agiliza y profesionaliza la vida rural.
































































