El fatal choque frontal ocurrido este domingo en cercanías de Abra de la Ventana dejó un saldo de cuatro jóvenes fallecidos. Entre las víctimas se encuentra Talía Mansilla, de 29 años, hija del histórico corredor que fue el máximo rival de Ayrton Senna en los años 80.
El automovilismo argentino se viste de luto tras un devastador accidente ocurrido en la ruta provincial 76, en el partido de Tornquist. Un choque frontal entre un Ford Focus y un Citroën C3 a la altura de Abra de la Ventana resultó en la muerte de cuatro jóvenes y dejó a otras tres personas heridas.
Entre las víctimas fatales se confirmó la identidad de Talía Araceli Mansilla, de 29 años, hija de Enrique «Quique» Mansilla, el piloto que protagonizó una de las rivalidades más recordadas del automovilismo promocional junto a Ayrton Senna.
Los detalles del accidente
Según el reporte de las autoridades y medios locales, el impacto fue de tal magnitud que tres de los ocupantes del Citroën C3 fallecieron de forma instantánea: la propia Mansilla, María de los Milagros Chirinos (28) y Laura Camila Díaz Sandoval (26). La cuarta víctima, Ezequiel Agustín Quaglio (31), falleció poco después en el Hospital Municipal de Tornquist tras ser trasladado de urgencia.
Mansilla y Senna: una historia de leyenda
La figura de Quique Mansilla volvió a la memoria colectiva recientemente gracias al estreno de la serie biográfica de Senna, donde se retrata la feroz competencia que ambos mantuvieron en la Fórmula Ford Británica a principios de los años 80.
«Ayrton no era más rápido que yo, pero tenía más mañas y no sabía perder», recordaba Mansilla en entrevistas recientes. A pesar de los roces en la pista —que incluso estuvieron cerca de terminar en una pelea física en 1981— ambos mantuvieron una amistad personal fuera de los circuitos, compartiendo cenas y llamadas telefónicas hasta finales de la década.
El sueño truncado por la guerra
La carrera de Mansilla es recordada también por la épica de competir en Inglaterra durante la Guerra de Malvinas en 1982. Mientras peleaba el campeonato de la Fórmula 3 Británica contra los mejores del mundo, el conflicto bélico provocó el congelamiento de sus cuentas bancarias y el bloqueo de sus patrocinadores argentinos.
Para continuar corriendo, Mansilla debía viajar semanalmente a París para cobrar cheques de viajero y sortear las restricciones financieras. «Sin presupuesto, confirmaba mi presencia un día antes de cada carrera. Por eso perdí aquel campeonato», recordó el piloto, cuyo talento estuvo a las puertas de la Fórmula 1, pero se vio frenado por el contexto geopolítico de la época.
Hoy, la comunidad del deporte motor se une en mensajes de apoyo para Quique y su hijo Dorian ante esta pérdida irreparable.
































































