En un giro importante para la política de seguridad vial y salud pública de Coronel Pringles, el Ejecutivo Municipal busca que quienes provoquen siniestros por imprudencia dejen de ser una carga económica para los vecinos que cumplen con sus tasas.
El Intendente Lisandro Matzkin presentó un proyecto de ordenanza que establece el Régimen de Recupero de Gastos Hospitalarios. ¿Qué significa esto? Que si una persona causa un accidente por conducir alcoholizada, drogada, sin registro o a exceso de velocidad, el Municipio le enviará la factura por cada gasa, medicamento o intervención que reciba en el Hospital Municipal.
Matzkin fue tajante al explicar que la atención médica sigue siendo universal y nadie se quedará sin asistencia en el momento de la urgencia, pero una vez fuera de peligro, el infractor deberá reintegrar los costos. Las cifras asombran: solo el año pasado, media docena de accidentes por negligencia le costaron al hospital entre 10 y 40 millones de pesos por paciente, sumando un total de 150 millones que salieron del bolsillo de toda la comunidad.
Ojo, porque el proyecto viene con «dientes». Aquellos que se nieguen a pagar la deuda podrían perder beneficios municipales, quedar fuera de los listados de viviendas sociales y enfrentar embargos legales. En caso de que el infractor sea menor de edad, serán los padres quienes deban responder con su patrimonio.
Todo lo recaudado bajo este concepto será reinvertido directamente en el Hospital para la compra de insumos y equipamiento. Desde el municipio aseguran que se busca «justicia presupuestaria»: que los recursos de los contribuyentes se usen para quienes lo necesitan y no para financiar las consecuencias de la irresponsabilidad al volante.































































