Con tan solo 12 años, el prodigio nacional busca quebrar un récord mundial este jueves en el Open Internacional Aeroflot de Moscú. Si logra vencer al ruso Aleksey Grebnev en la ronda final, superará la marca histórica establecida en 2021 y se consagrará como el «Messi del ajedrez» a nivel global.
El ajedrez argentino vive horas de máxima expectativa. Faustino Oro, nacido en el barrio porteño de San Cristóbal y actual residente de Badalona, España, se enfrenta hoy a la partida más importante de su corta pero meteórica carrera. De obtener la victoria, alcanzará el título de Gran Maestro a los 12 años, 4 meses y 19 días, superando por apenas seis días el récord mundial que ostenta el estadounidense Abhimanyu Mishra.
Un desempeño brillante en tierras rusas
Tras una actuación sobresaliente este miércoles, donde ganó sus dos enfrentamientos frente al indio Mandar Lad y al azerbaiyano Shiroghlan Talibov, Oro se posicionó entre los 22 mejores del torneo. Actualmente suma 5,5 puntos y se encuentra a solo un paso de cumplir con la exigente normativa de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), que requiere tres normas internacionales y una performance superior a los 2.600 puntos de Elo.
El desafío final no será sencillo: Faustino conducirá las piezas negras frente al ruso Aleksey Grebnev, actual campeón mundial Sub 18 y uno de los jugadores más fuertes del ranking juvenil asiático.
Del tablero en pandemia a la cúspide mundial
La historia de Faustino es asombrosa: descubrió el ajedrez durante el confinamiento por la pandemia de la mano de su padre y, en menos de seis años, pasó de aprender los movimientos básicos a competir de igual a igual con la élite mundial, incluido el subcampeón del mundo Ian Nepomniachtchi, quien lidera la competencia actual.
A pesar de la presión por el récord, el joven simpatizante de Vélez Sarsfield mantiene la calma: «Conseguir el récord no es algo que me obsesiona; lo más importante es que siga mejorando mi ajedrez», expresó en la previa de este duelo decisivo que podría cambiar la historia de la disciplina para siempre.






































































