Hace 28 años atrás, un 8 de abril, nacía la Reserva Natural Bahía Blanca, Bahía Falsa, Bahía Verde, en el sudoeste bonaerense, con la función de proteger el ecosistema y su biodiversidad a perpetuidad.
Los ambientes naturales protegidos se crean para cambiarlo todo en pos de preservar los ecosistemas. Y eso implica que no se puede jugar a dos puntas.
Sin embargo como van las cosas no podremos salvar a la especie de delfines franciscanas, declarado Monumento Natural y en peligro de extinción, frente a los derrames de petróleo. No solo desaparecerán sino que lo harán de una manera tortuosa cuando este líquido elemento entre en sus espiráculos y dejen de respirar.
Tener una Reserva Natural implica un compromiso ético, el de elegir un solo camino, el correcto, aunque sea el más difícil.
Hace casi tres décadas que se creó esta Reserva Natural, a pedido de la comunidad, y nada ha cambiado. O si, pero no para mejor. Los derrames de hidrocarburo, en la ría de Bahía Blanca continúan, e ingresan al Área Natural Provincial provocando la extinción de especies.
Hubo cuatro derrames seguidos desde diciembre del 2023 a marzo del 2024 (conocidos). Y hoy, verano del 2026, se registra uno más, a pesar de las promesas (incumplidas) de mejorar el sistema. No les importa. De hecho Oiltanking cambió su nombre luego de los primeros derrames para desdibujarse y que no lo relacionen con los problemas que siguen generando al ecosistema. Son los mismos pero con otro nombre. Subestiman nuestra inteligencia.
La realidad es que no puede haber un polo petroquímico y un puerto petrolero lindante o cercano a una Reserva Natural, cuya función es proteger a las especies que habitan en ella: delfines, tortugas marinas, escualos, aves, invertebrados, crustáceos, peces, entre otros. Es uno u otro. O protegemos a la biodiversidad o participamos de su ecocidio. No hay término medio. Por eso, desde Sílice ONG decimos que, no queremos que mejoren el sistema para evitar derrames, queremos que estas empresas se vayan YA!
Es una falacia pensar que esa oscura sustancia es fundamental para nosotros, cuando en realidad está condenando nuestro destino y con él arrastrando a la biodiversidad. Ninguna especie necesita exterminar a otra para sobrevivir. Eso solo lo hacemos nosotros y en esta ecuación también formamos parte del daño colateral. Un sacrificio justificado por un supuesto bien mayor: el desarrollo in – sostenible.
Ya está harto comprobado que las empresas petroleras no traen mejoras a la región. Se llevan las divisas y nos dejan el pasivo ambiental.
En este contexto decimos Basta!. Basta de petroleras, basta de polos petroquímicos, que exterminan a las especies, de Consorcios portuarios que ofrecen la infraestructura para estas actividades. Basta de extractivismo contaminante y de actividades prohibidas dentro de un Área Natural Protegida.
Terminemos con el exterminio. Salvemos al Estuario y a la Reserva Natural. Pero para ello el conglomerado empresarial petrolero se tiene que ir.
DESDE SILICE 14.8 LO DECIMOS FUERTE Y CLARO: VAYANSE Y HAGANLO YA!
Prof. Patricia González Garza- Daniel Porte
Presidenta y Secretario Sílice 14.8 ONG (matrícula 49622)

































































