La referente del Museo y Archivo Histórico local destacó que sostener las celebraciones tradicionales es una forma de «resistencia cultural». Con registros que datan de hace más de un siglo, la comunidad de Saldungaray volvió a ganar la calle para fortalecer su sentido de pertenencia.
«Coty» Del Río celebró el regreso de la carroza de la Calle Roca y recordó que el registro más antiguo de los carnavales en el pueblo data de 1907. Destacó el rol de las instituciones como el corazón de la identidad del pueblo.
El reciente carnaval en Saldungaray no fue uno más; para la comunidad y para quienes resguardan su memoria, significó el reencuentro con una tradición que fortalece el sentido de pertenencia. Constanza Del Río, del Museo y Archivo Histórico de la localidad, se mostró emocionada por la participación de los vecinos: «Muy contentos, fue muy emotivo esto de que se retomó la Carroza de la Calle Roca. Empezó con nuestra vecina Marcela, de la Rotisería El Buen Gusto. La pasamos bárbaro, nos divertimos bastante y creo que la gente también», relató sobre la iniciativa integrada por los comerciantes del sector.
Para Del Río, sostener estas celebraciones es una forma de resistencia cultural. «Si dejamos de hacer estas cosas, se va perdiendo la identidad y ese sentido de pertenencia por la localidad. Las grandes fiestas que tenemos es gracias a las instituciones, que son el corazón de los lugares», analizó. En ese sentido, advirtió que cuando el trabajo institucional se dificulta, se corre el riesgo de perder festejos emblemáticos que definen la idiosincrasia del pueblo.
Durante la entrevista, Constanza rescató un dato histórico de gran valor: el primer registro documental de los carnavales en Saldungaray es una fotografía del año 1907, pieza que hoy se puede visitar en el Museo y Archivo. Este documento testimonia una pasión de más de un siglo que ha sido sostenida por diversas entidades a lo largo de las décadas, como el Club Porteño, la Escuela Nº 2 y el Instituto Fortín Pavón.
Finalmente, la referente hizo un llamado a la comunidad para valorar el patrimonio histórico del pueblo. «Hay que dejar de perder y empezar a cuidar y a resguardar«, sentenció, subrayando que la historia de Saldungaray se construye tanto con el archivo fotográfico como con la alegría compartida hoy en la calle.
Ver esta publicación en Instagram




























































«Testimonio de una pasión: la fotografía de 1925 que custodia el Museo y Archivo Histórico de Saldungaray, registro del primer carnaval en el pueblo y símbolo de una identidad que hoy sigue viva en la calle.»




