En Saldungaray, el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, encabezó la 11° Fiesta de la Vendimia Bonaerense y contrastó la crisis del sector a nivel nacional con el crecimiento sostenido de la actividad en la provincia de Buenos Aires.
La localidad de Saldungaray fue escenario este 11 y 12 de abril de la 11° edición de la Fiesta Provincial de la Vendimia, un evento que volvió a poner en valor el crecimiento y la identidad de la vitivinicultura en la provincia de Buenos Aires. La celebración fue encabezada por el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, junto a la intendenta de Tornquist, Estefanía Bordoni; la senadora provincial Ayelén Durán, el secretario de Turismo, Victor Antón; la secretaria de Ambiente y Desarrollo Productivo, Florencia Testa y la representante del Plan del Sudoeste Bonaerense, Virginia Apphatie.
Durante la apertura, el ministro destacó el carácter pionero del desarrollo vitivinícola en la región al señalar que “hoy queremos reconocer a quienes hicieron un trabajo verdaderamente pionero en esta región. Muchos saben que en algún momento hubo producción vitivinícola en la provincia de Buenos Aires, que luego se perdió. Y el regreso de esa producción empezó, en gran medida, acá, en el sudoeste bonaerense”.
En ese sentido, subrayó el esfuerzo de quienes impulsaron la actividad en condiciones adversas: “hubo quienes, con una mirada pionera, decidieron apostar de nuevo, aun con todas las dificultades que implica ser los primeros en retomar una actividad en un territorio que, si bien tenía historia, llevaba mucho tiempo sin producir. Por eso es tan importante poner en valor ese esfuerzo”.
En ese marco, se realizó un reconocimiento a referentes del sector: “queremos hacer un reconocimiento a Daniel Di Nuchi, de la bodega Al Este, en la cercana localidad de Médanos, y a Manuela Parra, en representación de la bodega de Saldungaray, también claramente pionera en este proceso. Y, por supuesto, un homenaje a su padre, que dejó una huella fundamental en el desarrollo de la actividad en toda la región”.
La celebración reunió a productores y bodegas de todo el territorio bonaerense en dos jornadas con degustaciones, ventas, espectáculos en vivo, danzas, artistas locales y nacionales, además de un paseo de artesanos y propuestas gastronómicas. “Esta fiesta pone en valor la producción vitivinícola bonaerense, muestra que en nuestra provincia hay vinos con identidad propia, vinos que expresan el trabajo, el compromiso y la dedicación de quienes están detrás de cada botella”, expresó Javier Rodríguez, y agregó: “así que, aunque no tenga una copa en la mano, quiero levantarla simbólicamente para brindar porque esta fiesta siga creciendo y porque siga celebrando la identidad del vino bonaerense”.
Como parte de la agenda, Javier Rodríguez encabezó la Mesa Vitivinícola, un espacio de intercambio entre actores del sector, mientras que el segundo día incluyó una charla sobre la situación actual de la actividad y una cata guiada de vinos bonaerenses acompañados por quesos artesanales de producción local.
Durante ese encuentro, el ministro destacó el crecimiento del entramado productivo: “la verdad es que en esta mesa vemos muchas caras conocidas, con quienes venimos trabajando hace años en este espacio vinculado a la Fiesta de la Vendimia Bonaerense. Pero también vemos caras nuevas, y eso es muy importante: refleja el crecimiento sostenido del sector en la provincia de Buenos Aires, con la incorporación de nuevos viñedos y nuevos productores. Es un proceso virtuoso, que cobra todavía más valor en un contexto económico complejo como el actual”.
Además, valoró la participación federal en el evento: “también quiero destacar la participación de delegaciones de otras provincias. Por primera vez vamos a contar con una delegación de La Pampa, que participará de la fiesta presentando sus vinos. Y también nos acompañan representantes de Mendoza, tanto del municipio de Maipú como de Lavalle, quienes además estarán participando en la charla de mañana sobre vitivinicultura”.
Sobre la dinámica de trabajo de la mesa, explicó que “la idea es compartir una presentación con algunos datos y ejes de trabajo, que sirvan como disparador para el intercambio, el debate y la incorporación de nuevas propuestas. Como siempre, también hay lugar para temas que surjan por fuera de la agenda”.
En ese marco, Javier Rodríguez compartió indicadores positivos del sector: “quiero compartir brevemente algunos datos que son realmente alentadores para la provincia de Buenos Aires. Según los últimos registros del INV, en 2025 volvió a crecer la cantidad de viñedos en la provincia, y también se incrementó de manera significativa la producción vitivinícola. Incluso hemos mejorado nuestra posición relativa en comparación con otras provincias”.
Y remarcó el rol de las políticas públicas en ese proceso: “más allá de eso, lo que quiero destacar especialmente es el crecimiento en la cantidad de viñedos, en la superficie productiva y en el número de productores. Esto no es casual: está directamente vinculado a las políticas públicas que venimos impulsando y al trabajo articulado entre el sector público y el sector privado”.
A la vez, contrastó esta evolución con el escenario nacional: “este desempeño se vuelve aún más significativo cuando lo contrastamos con la situación a nivel nacional, donde en los últimos dos años se registró una fuerte caída tanto en la producción como en la cantidad de viñedos. Por eso es importante analizar qué factores están permitiendo este crecimiento en la provincia de Buenos Aires”.
Finalmente, destacó el valor del espacio de intercambio con presencia directa de productores: “en esta mesa hay productores. Y esto no es menor. Muchas veces uno participa de espacios de debate donde predominan técnicos, analistas o profesionales, pero no están quienes producen. Acá sí están, y eso le da un valor enorme a este ámbito de trabajo. Es una característica que nos enorgullece y que queremos seguir sosteniendo”.
En ese contexto, el ministro puso el foco en la situación que atraviesa la vitivinicultura a nivel nacional y señaló que “la vitivinicultura argentina atraviesa un momento muy difícil como consecuencia de las políticas de Milei. En apenas dos años desaparecieron más de 2.000 viñedos y se redujo fuertemente la cantidad de bodegas elaboradoras”.
En la misma línea, remarcó que “mientras a nivel nacional hay menos superficie, menos productores y caída en la rentabilidad, en la Provincia de Buenos Aires estamos haciendo exactamente lo contrario: impulsamos una vitivinicultura con identidad propia, generando oportunidades y agregando valor en origen”.
Durante su intervención, Javier Rodríguez también advirtió sobre el impacto de la política económica en el sector al afirmar que “no es casualidad que crezcan las importaciones y caigan las exportaciones. Cuando no hay políticas de acompañamiento, el resultado es pérdida de competitividad y retroceso productivo”.
En contraste, destacó el proceso de expansión que atraviesa la provincia, donde la superficie cultivada, la cantidad de viñedos y la producción vienen creciendo de manera sostenida en los últimos años, consolidando un nuevo mapa vitivinícola.
La fiesta también fue el marco para reconocer a bodegas pioneras del sudoeste bonaerense, entre ellas Bodega Saldungaray, emprendimiento familiar que desde comienzos de los años 2000 logró desarrollar viñedos en una región no tradicional y avanzar en la producción de vinos y espumantes, y Bodegas Al Este, ubicada en Médanos, que combina condiciones agroecológicas favorables con tecnología de punta para la elaboración de vinos de alta gama con reconocimiento internacional.
A su vez, la propuesta gastronómica incluyó la participación de productores locales como Campo Udi, establecimiento lácteo de la zona que elabora quesos artesanales a partir de producción propia.
En ese sentido, Javier Rodríguez subrayó el rol de las políticas públicas provinciales para sostener el crecimiento del sector y afirmó que “estamos convencidos de que el camino es acompañar al productor, invertir en conocimiento y generar herramientas concretas. La vitivinicultura bonaerense no solo tiene presente, tiene muchísimo futuro”.
Entre las principales líneas de trabajo mencionó la promoción de regiones vitivinícolas, el desarrollo del módulo de vid en CORFO para evaluar variedades y productividad, la creación de la marca “Vino Buenos Aires” para fortalecer la comercialización, el financiamiento productivo a través del Banco Provincia y el impulso de la Ruta del Vino Bonaerense, que articula producción, turismo y gastronomía en distintas regiones.



























































